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miércoles, 10 de septiembre de 2014

10 pueblos costeros de España con mucho encanto

En la costa española quedan pueblecitos asomándose al mar que son una auténtica delicia: Cadaqués, Combarro, Cudillero…. Su encanto sobrevive como un eterno sueño de verano pese a los desmanes urbanísticos cometidos en el litoral desde hace décadas. Hoy queremos mostraros 10 pueblos costeros de España con mucho encanto; rincones que nos han ganado y que merece la pena visitar al menos una vez en la vida. 



CADAQUÉS (GIRONA) 


Un pueblo marcado por la figura del genio Salvador Dalí, que se retiró a la cala de Portlligat donde aún se puede visitar la casa en la que muchos años vivió con su amada Gala. Pero un pueblo con una entidad suficiente para estar dentro de la lista de los pueblos costeros más bellos de España. Sus callejuelas vestidas de blanco inmaculado se arremolinan por las cuestas para dirigirse hacia el mar. El corazón de Cap de Creus está lleno de romanticismo y proporciona durante el verano muy buenos momentos a sus visitantes que acaban prendados… y regresando. 


COMBARRO (PONTEVEDRA) 


Uno de los pueblos marineros por antonomasia de Galicia. Sus estrecheces acuden a bañarse la Ría de Pontevedra y el turismo de las Rías Bajas tiende a escogerlo como la localidad costera más bella de la zona. Razones no faltan. Su colección de hórreos y cruceiros de piedra le dan ese aire tan especial que posee. Aunque lo que acaba de conquistar a todo el mundo es una gastronomía colosal que ofrecen las pequeñas tabernas, siempre regada de los mejores vinos ribeiro y albariño. 


PEÑÍSCOLA (CASTELLÓN) 


En las costas castellonenses se erige un espléndido fortín templario en el que durante algún tiempo vivió el Papa Luna. Su historia es la de esas calles empedradas rodeadas de murallas y de casas pintadas en color blanco. Tiene el encanto suficiente para estar considerado como uno de los pueblos más bellos del Levante. Además posee inmensas playas, lo que le ha hecho expandirse y crecer hasta ser un referente del turismo vacacional. 


CUDILLERO (ASTURIAS) 


Encajonado en las montañas más verdes que se puedan encontrar, sus casas vestidas de colores se muestran colosales desde esa línea que lo separa del mar. Esta localidad asturiana está entre los pueblos más bellos de España (tengan costa o no) y bien merece andar y desandar esas cuestas (conocidas como las quebrantapiernas) en busca de detalles o perfiles distintos. Aunque es cierto que LA FOTO (así, con mayúsculas) se saca desde abajo. 


SAN VICENTE DE LA BARQUERA (CANTABRIA) 


Muchísimo antes de que Bustamante llorara en OT por su San Vicente de la Barquera querido, este era uno de los orgullos de Cantabria. Desde el Puente de la Maza o el castillo del Rey uno se da cuenta de que no sólo es una joya monumental sino también paisajística. Allá donde el río Escudo va a morir a la mar, los barcos de los pescadores muestran una quietud de postal en este bello pueblo de la costa cántabra. 


LASTRES (ASTURIAS) 


Otro de esos pueblitos de empinadas cuestas que asisten extasiados al espectáculo que les da el Cantábrico. Lastres tuvo la suerte (o desgracia, eso lo decidirán sus habitantes) de aparecer en la serie de televisión Doctor Mateo. Eso supuso un empujón a la llegada de turistas que vienen buscando el ficticeo San Martín del Sella y se encuentran con que el escenario desplegado es aún mejor del que desprenden sus pantallas planas. 


HONDARRIBIA (PAÍS VASCO) 


A un paso de Hendaya y, por tanto, del país vecino, la vieja Fuenterrabía (en euskera Hondarribia) asiste al último acto del río Bidasoa antes de desaparecer en el Mar Cantábrico. Una de las plazas fuertes del País Vasco tiene, entre sus muchas virtudes, unas casas señoriales de gran valor histórico-artístico, aunque las que se asoman en el puerto, con sus balcones de colores siempre floridos, son la estampa con mayor recorrido de este hermoso pueblo costero. 


TOSSA DE MAR (GIRONA)


Volvemos de nuevo a Gerona para hablar, esta vez, de uno de los estandartes que merecen, fuera de toda duda, estar en esta lista de pueblos costeros con encanto en España. Tossa es sin lugar a dudas el pueblo más bonito e interesante de esta zona sur de la Costa Brava. Una sorpresa para el visitante primerizo que se topa con La Vila Vella. Y es que la vieja puebla medieval se mantiene en un perfecto estado en un espolón de piedra que se adentra en el mar, rodeada casi por completo por una sólida muralla almenada. Es la única villa costera de la Edad Media que nos ha llegado casi intacta en toda Cataluña. 


ALTEA (ALICANTE) 


Las tejas azules y blancas de la Iglesia del Consuelo son uno de los emblemas no sólo de este bello pueblo alicantino sino de toda la Costa Blanca. Altea es una delicia para el paseante que busca perderse en sus empinados callejones de tiempos medievales o hacer algunas compras en sus muchas tiendas de artesanía que bien merecen se las eche un vistazo. Altea es un pueblo costero con encanto que nos regala un casco histórico bien conservado, unas cúpulas que rozan el mito y los secretos de sus noches blancas cuando la luna se posa en el horizonte iluminando el mar Mediterráneo. 


 TARIFA (CÁDIZ) 


El punto más meridional de la península ibérica corresponde a una de las poblaciones más hermosas de Andalucía. Y es que la línea que marca la división entre el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo tiene mucho de la fisionomía que le dieron los musulmanes en el que fue el inicio de un período en la península que duró casi ocho siglos. Los paisajes del tiempo han ido transformando el urbanismo árabe de Tarifa, las callejuelas frescas, la modorra de la siesta, el blanco desconchado de las paredes en un lugar irreal y casi mágico donde todo invita al paseo y la holganza. El viajero camina por el paseo de la Alameda o por los arrabales del castillo y parece llegarle un lento murmullo de voces y espadas. Es la historia, creando un nuevo paisaje urbano. 


Esta no es una lista excluyente sino una decena de las muchas maravillas con las que contamos en la costa española. Pero por supuesto hay más. ¿Nos ayudáis a complementar esta lista? ¿Cuál es ese o esos pueblos costeros con encanto que os han enamorado?

Fuente: Cadena SER

martes, 9 de septiembre de 2014

Escapadas rurales: 10 lugares estupendos en España

¿Sabías que no tienes que irte lejos para disfrutar de una escapada de fin de semana? Un descanso de la ciudad es más que imprescindible, así que hemos querido reunir algunos de los mejores rincones para relajarte.


Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, Aragón

 
Es el segundo Parque Nacional más antiguo de España y si ha llegado a alcanzar la fama que tiene a día de hoy ha sido gracias al boca a boca de turistas, montañeros, naturalistas y científicos que han destacado la riqueza de éste paisaje de Huesca. ¡Escápate a respirar naturaleza a éste maravilloso lugar! 


Circo de Gredos, Castilla y León

 
Éste circo glaciar, es uno de los lugares más mágicos de la Sierra de Gredos, y se sitúa específicamente en el municipio de Navalperal de Tormes, en la provincia de Ávila. Hay una preciosa ruta para verlo que empieza desde el parking de la Plataforma de Gredos. ¡En menos de tres horas desde Madrid estás ahí! 

La Garrotxa, Cataluña

 
La comarca de la Garrotxa, en la provincia de Girona, es uno de los paisajes más inesperados de Cataluña. Desde el parque volcánico, con volcanes tan famosos como el de Croscat y el de Santa Margarida, al pueblo de Besalú y Olot, hasta el lago de Banyoles. Relájate y disfruta al máximo de la experiencia alojándote en una masía tradicional, como el de Mas Can Batlle, muy cerquita de Sant Pau o en el Hotel Can Blanc. Nuestra recomendación es que alquiles un coche en el aeropuerto de Girona para poder moverte a tu aire. 


Hoces del Duratón y Sepúlveda, Castilla y León 


Este Parque Natural es un entorno protegido que recorre las hoces del río en su tramo medio. Es una zona con una riqueza natural inmensa, especialmente en aves, pero también cultural, dónde destacan la ermita de San Frutos y el monasterio de Nuestra Señora de la Hoz, que se alzan en lo alto de los acantilados que rodean las hoces. Esta combinación, hace que sea un destino más que apetecible para una escapada barata en plena naturaleza. A hora y media de trayecto en coche desde la capital, puedes empezar tu paseo desde el pueblo de Sepúlveda, una auténtica joya histórica y gastronómica. Sí, ¡prepárate para uno de los mejores corderos asados que probarás jamás! 


Parques Naturales de Somiedo y Muniellos, Asturias

 
Aunque los parques estén algo apartados uno de otro, ambas son zonas muy especiales y conviene planear tu visita con antelación. El Parque de Somiedo, es un hayedo espectacular, en el que destaca el área del Bosque de la Enraimada, en Coto de Buenamadre. Es un sendero restringido, por lo que hay que mantenerse en silencio y no salirse del camino establecido. Por otro lado, la Reserva de Muniellos, tiene una especial protección por la riqueza ecológica del parque, por lo que su visita está controlada, de manera que sólo se admitan veinte personas diarias. Es necesario hacer una reserva previa, así que míralo de antemano. 


Roncesvalles, Navarra

 
Esta localidad situada en el pirineo navarro, es una de las principales paradas del Camino de Santiago. Un ejemplo excelente de arquitectura medieval con tesoros como el conjunto monumental de la Colegiata, antiguo hospital de peregrinos y la tumba del rey Sancho VII el Fuerte, lo que hacen del pueblo una atracción turística. Además, tienes una enorme oferta de exquisitas casas rurales donde alojarte en los alrededores como, la Casa Rural Enekoizar a 15 kilómetros de Roncesvalles o Binahia a 25 km. 

Astorga, Castilla y León 


En este caso, queremos empezar recomendando una casa de campo donde poder alojarte; El Viejo Molino Cela, es un alojamiento con una fascinante historia detrás, a las afueras de Astorga. Este antiguo molino, ha sido reconstruido utilizando muebles de la época, rescatados por ejemplo, de otras casas del estilo y destacan las impresionantes bañeras de mármol de las habitaciones. Astorga, históricamente ha ocupado un lugar muy importante desde la época de los romanos, siendo un campamento miliar, hasta en la Edad Media, con la Catedral por lo que el patrimonio histórico de la localidad es muy extensa. 


Cedeira, Galicia

 
Esta vez nos vamos a Coruña, específicamente al pueblo costero de Cedeira. Su tranquila playa, ideal para ir con niños porque no hay mucha gente y el oleaje del mar es suave y sus paseos hasta el puerto te conquistarán. Además, si quieres hacer de tu escapada la perfecta escapada rural, te recomendamos al menos una noche en la casa rural A Vía Láctea, ubicada en medio del bosque en Felgosas, a media hora de Cedeira. Disfruta de esta casona de piedra restaurada y sus instalaciones como la piscina interior climatizada. 

Sierra de Grazalema, Andalucía

 
¡Sorprendentemente es la zona que más lluvias registra en España! La Sierra adopta este nombre por el pueblo de Grazalema, en la provincia de Cádiz, donde podrás empezar tu escapada, ya que desde ahí salen muchas rutas y senderos que puedes hacer tanto andando como en bici. En estas rutas, asegúrate de visitar el Pinsapar, la Garganta Verde y el Salto del Cabrero. Y para pasar la noche, ¿qué te parece la Casa Rural Los Mirasoles en la localidad de El Gastor (a media hora de Grazalema)? Con vistas al pantano de Zahara-Gastor, rodeado de bosque, con barbacoa, piscina… Sí, sabemos que suena muy bien. 


“La Ruta de los 8 pueblos”, Comunidad Valenciana

 
La “ruta de los 8 pueblos” consiste en recorrer los ocho pequeños pueblitos que completan el Valle del Gallinero en Alicante. Un recorrido de 16 kilómetros a lo largo de este estrecho valle que empieza en Benirrama, pasando por Benialí, Benissivà, Benitaia, La Carroja, Llombai y Alpatró, y terminando en Benissili. Una de las mayores atracciones de la ruta son las fuentes y lavadoras de la época, convirtiéndose en una muestra ejemplar.

Fuente: Skyscanner

viernes, 25 de julio de 2014

Las mejores playas marineras del norte de España

El Norte cuenta con un mar arisco y turbulento, un clima envidiable cuando el resto de España se está cociendo como una gamba y un montón de playas de melancólica belleza que casualmente suelen estar colgadas de un pueblo de postal con mucha vida marinera. Desde las barcas de colores hasta las conchas sin aplastar que te encuentras paseando. Tabernas para iniciados, restaurantes para sibaritas, cafés para sintonizar con el pasado y muchas tertulias callejeras. 


PAÍS VASCO 


1. Playa de Hondarribia, Guipúzcoa 


Los 800 metros de playa de arena, casi en la frontera con Francia y en plena desembocadura del río Bidasoa, animan a cualquier paseante. Además, es un buen punto para pasar en barco a Hendaia y curiosear un rato por el país vecino. Junto a la playa el espectacular pueblo de Hondarribia, cargado de caserones llenos de balcones y flores y perfecto para ir de potes. Es decir, para tapear de lujo entre zurito y zurito. Busca la zona peatonal y entre terraza y terraza no olvides reservar mesa en el Bar Gran Sol, en la antigua zona de pescadores, tu estómago te lo agradecerá. Si quieres darte otro largo paseo cuenta con la Playa de los Frailes, más aislada y salvaje. 

2. Playa de Orio, Guipúzcoa 


El municipio de Orio, de gran tradición remera, es un perfecto pueblo de pescadores y la playa el punto de arranque perfecto para iniciar una ruta senderista por los montes que la rodean. Si quieres comer con fundamento y excelentes vistas sobre el mar reserva mesa en el Asador San Martín, especialmente en su terraza. 


3. Playa de Guetaria, Guipúzcoa 


El Monte de San Antón, localmente conocido como el Ratón de Guetaria, ofrece el contrapunto perfecto a esta playa a la que acuden en peregrinación los vascos cuando tienen ganas de comer a lo grande o de hacer un paréntesis marinero. Aquí nació Juan Sebastián Elcano y Cristobal Balenciaga, de modo que tienes historia para entretenerte, si además te entra el hambre date un homenaje en el Restaurante Herrerieta. Y si te gusta probar vinos autóctonos, que sepas que estás en la tierra del txacolí. 

4. Playa de Mundaka, Bizkaia 


Si te gusta el surf aquí encontrarás algunas de las mejores olas del planeta, y si te gustan los pueblos marineros Mundaka es uno de los mejor conservados de la costa. No dejes de pasear por el Puerto ni de hacerte una foto de conjunto en El Mirador de la Atalaya. 


5. Playa de Lekeitio 


Es otro de esos pueblos encantadores donde todo huele a sal y a mar. Una localidad de pescadores donde podrás regalarte un montón de caprichos gastronómicos recién pescados. La playa es perfecta para agilizar la digestión y para sentir la fuerza del Cantábrico sin aditivos. 


CANTABRIA 


6. Playa de Berria 


Dos kilómetros de arena dorada y un entorno paradisíaco para compartir con los surfers, que acuden como locos cada vez que sopla el viento. Aún así hay sitio de sobra para todos, especialmente si te gusta pasear. El pueblo más cercano, esta a dos kilómetros, es Santoña, de modo que prepárate para disfrutar de sus excelentes conservas. Los bocartes –o anchoas- son famosos, descubre por qué. 

7. Playa de Comillas 


El elegante casco antiguo de Comillas, en el que destaca el abigarrado Palacio de Sobrellano es una fuente de sorpresas que merece pasear con calma. Aquí encontrarás hasta una obra de Gaudí, también atraído en su día por la cántabra magia del pueblo. No dejes de subir al Mirador de Santa Lucía y así podrás ver la coqueta playa del pueblo, ideal si quieres comer pescado porque esta rodeada de múltiples tentaciones gastronómicas. 

8. Playa de los Locos 


Otro paraíso para los amantes del surf. Arena fina y un gran desnivel para bajar de modo que vente con calzado cómodo. El pueblo que le da apoyo logístico es Suances, orgulloso de su pasado marinero, algo que podrás disfrutar sobre todo en el encantador barrio de La Cuba. 


ASTURIAS 


9. Playa del Sablón, Llanes 


El municipio de Llanes, famoso por las aristocráticas casonas que construyeron los indianos a su vuelta de la Américas, cuenta con un casco antiguo delicioso para curiosear y con un montón de playas inolvidables. Si viajas con niños la del Sablón es segura y asequible. Además puedes disfrutar de una deliciosa mariscada con arroz justo enfrente, en el restaurante Sablón. Si prefieres algo más rocoso y pintoresco no te pierdas la Playa de Toró, impresionante al atardecer. 

10. Playa de Rodiles, Villaviciosa 


Los muy asturianos suspiran por esta playa larga y salvaje dónde el viento sopla con fuerza y las conchas entretienen el caminar. Si aprieta el calor aprovecha para hacer un picnic en su bosque de pinos porque como verás esta playa lo tiene todo. Hasta el animadísimo pueblo de Villaviciosa cerca, para que no dejes de echar unos culines cuando llegue la noche. 

11. Playa del Silencio, Cudillero 


Posiblemente sea una de las playas más espectaculares del Norte de España. También conocida como El Gavieru, esta protegida por un acantilado vertiginoso y agreste y cuando sopla el viento aquí no se mueve ni una hoja. No será arena lo que te encuentres después de una larga bajada, serán piedras, pero valdrá la pena. Deja que las olas y las gaviotas te transporten a lo mejor de tu mundo interior. Cuando hayas tenido suficiente puedes alegrarte las retinas en el apretujado pueblo de Cudillero, una maravilla marinera que invita a sacar la cámara. Recorre su lonja de pescado y recala en alguno de sus restaurantes típicos, como por ejemplo en el mítico Cabo Vidio, sus almejas a la marinera harán que se te salten las lágrimas. 


GALICIA 


12. Playa de las Catedrales, Ribadeo 


Prepárate para una sorpresa visual sin precedentes. La Playa de las Catedrales, que debe su nombre a las espectaculares composiciones que el viento, las mareas y la lluvia han regalado a sus acantilados, algunos de 32 metros de altura, te dejará sin palabras. Es un paraje único, dónde el mar es el absoluto protagonista. Muy cerca la coqueta localidad de Ribadeo que en el mes de mayo se engalana para el Concurso gastronómico, Ribadeo de Tapeo, la excusa que te faltaba para hacer la maleta. 

13. Playa de Area, Viveiro 


Espectacular, segura y accesible. Casi un kilómetro y medio de arena blanca y aguas tranquilas con un apetecible paseo marítimo. Al lado esta Vivero, un pueblo de esencia marina donde es un lujo perderse y tapear. Si te gusta el pulpo estás de enhorabuena, y si lo tuyo es probar vinos autóctonos no dejes de visitar La Vinoteca de los Leones, auténtica y bien surtida. 

14. Playa de Menduiña, Cangas de Morrazo 


Preciosa cala de arena blanca y aguas cristalinas rodeada de pinares. Una joya para disfrutar sin aglomeraciones y dejar que la vista se relaje. En plena península de Morrazo el mar se deja sentir en todo su esplendor Atlántico. Si quieres probar excelente pescado a pocos metros de la playa y a precios muy asequibles apuesta por el Restaurante el Capitán, el Capi como lo llaman los locales. En Cangas de Morrazo no dejes de probar la Cerveza 1906 Reserva Especial en cualquiera de sus terrazas, ni de pedirte una buena ración de pulpo en caldeirada. 


Fuente: Traveler

martes, 22 de julio de 2014

10 rutas en coche estupendas para descubrir España

Con más de 165.000 kilómetros de carreteras y una superficie de casi 506.000 kilómetros cuadrados, España es un país grande. En un territorio tan diverso, variado y complejo tenemos lugares increíbles, mágicos, maravillosos y que no te acabarías ni en toda la vida. Pero como hay que empezar por algo, aprovecha cualquier fin de semana y explora algún rincón cerca de casa. 


Ruta por la Alpujarra de Granada 


La Alpujarra es una de las zonas más bonitas de España. Situada entre Almería y Granada, la ruta que nosotros te proponemos se adentra en la Alpujarra granadina y sus paisajes medievales y de pueblos encalados encaramados sobre las laderas de montañas. Con paisajes tan bonitos que querrás quedarte a vivir aquí, te recomendamos que no te pierdas el impresionante pueblo de Pampaneira, los barrancos del río Poqueira, Lanjarón con sus manantiales y balnearios. Podrías empezar en Pampaneira y finalizar en Ugijar… o al revés, o elegir otra ruta. Hagas lo que hagas, te encantará. 


Ruta de la Trufa Negra: Morella y el maestrazgo 


Una de las zonas menos exploradas (injustamente) de la geografía española son las comarcas de Els Ports y el Maestrazgo de Castellón. Plagado de pueblos tranquilos en los que el tiempo se congeló hace mucho, aquí hay santuarios, castillos y muchísima naturaleza. Una combinación perfecta que adquiere la perfección cuando se combina con la gastronomía local. Así que ya puedes subir al coche (o alquilar uno con Skyscanner) y ponerte en ruta para catar la famosa trufa negra de Morella y, de paso, explorar su fortaleza y, de paso, subir al mirador que hay en el pueblo de Culla, desde el que se ve el Mediterráneo. Un plan perfecto para cualquier fin de semana. 


Ruta del Cares: de Poncebos a Caín en coche 


Los Picos de Europa son una de los espacios naturales más espectaculares de España y el lugar perfecto para hacer rutas senderistas y disfrutar de la naturaleza. Una de las rutas más populares es la que une Poncebos en Asturias con Caín en León. Lo normal es hacerla a pie… Pero nosotros te proponemos que des un rodeo de 100 kilómetros y lo conviertas en un roadtrip espectacular. Puedes salir de cualquier de los dos lugares, pero asegúrate de parar en Cangas de Onís, subir al santuario de Covadonga, tomarte algo en Posada de Valdeón y estirar las piernas en cuanto puedas. 


Ruta de Don Quijote: de Campo de Criptana a Tomelloso y Argamasilla de Alba 


Don Quijote es uno de los personajes más ilustres de Castilla la Mancha y nada mejor que un fin de semana para descubrir algunos de los paisajes por los que supuestamente pasó. Esta ruta empieza en el precioso pueblo de Campo de Criptana (cuna de la gran Sara Montiel) con sus molinos de viento, de los que sólo quedan en pie una decena. Y finaliza en Tomelloso, un lugar congelado en el tiempo rodeado de viñedos. Por si esto fuera poco, hay que ir parando en el camino para dedicarle tiempo a Argamasilla de Alba con su castillo, el parque natural de las Lagunas de Ruidera o el patrimonio renacentista de La Solana. Y si tenéis más tiempo hay mucho más. 


Ruta enoturística por el Priorat 


La comarca del Priorat, con dos denominaciones de origen para sus excelentes vinos, es una de las menos conocidas de la geografía española. Abrupta, hermosa y espectacular, recorrerla en coche es una de las mejores maneras de disfrutar de sus encantos, descubrir su historia y su gastronomía. Así que si te animas, sube al coche y explora un paisaje de viñas que se encaraman a montañas, monasterios en ruinas como el de Scala Dei y bodegas modernistas como la de Falset. Tómatelo con calma, pon un poco de música y déjate llevar… ¡Te encantará! 


Ruta por el valle del Jerte: más allá del cerezo en flor 


Extremadura es increíble y la mejor manera de explorarla (y enamorarse de ella) es al volante de un coche. Aunque no vayas en la época de la floración de los cerezos (que sería lo ideal) los paisajes que rodean Plasencia bien valen una escapada… o unas vacaciones. Sal desde esta ciudad y piérdete por carreteras locales para disfrutar del entorno del Valle del Jerte. Hay rincones bonitos por todas partes, pero en especial en Casas de Castañar, Navaconcejo, Cabezuela del Valle y Jerte. Desde el puerto de Tornavacas la panorámica del valle con el embalse de Plasencia es sobrecogedora. Si vas en verano, date un chapuzón en la Garganta de los Infiernos. 


Ruta por el desierto de Tabernas y la esencia de Almería 


Si tienes algunos días libres y no quieres gastar demasiado escápate a Almería. Esta provincia de Andalucía es una de las que más secretos que esconde el sur de España y está llena de lugares y momentos que harán tu visita inolvidable. Sobre cuatro ruedas podrás explorar paisajes tan espectaculares como el desierto de Tabernas, el Parque Natural del Cabo de Gata-Níjar o el poblado prehistórico de los Millares. Un consejo, sal de la Autopista del Mediterráneo y déjate llevar por el ritmo relajado de las carreteras secundarias. 


Ruta en coche por la Costa Brava: de Sant Feliu a Tossa de Mar 


Nada mejor para descubrir la Costa Brava que tomar la carretera de la costa que sale desde Tossa de Mar. Después de visitar su increíble castillo junto a la playa ponemos dirección a Sant Feliu de Guíxols y hacemos alguna parada en las calitas que motean esta carretera de curvas con vistas fascinantes sobre el mar mediterráneo. Desde aquí, podemos continuar hasta S’Agaró, donde disfrutar del camino de ronda, seguir hasta Palamós o Llafranc con sus playas de postal. La ruta, por ejemplo, podría acabar en los increíbles pueblos medievales de Peratallada y Pals. Coge la toalla y nos vamos. 


Ruta de las marismas de Santoña 


Te gusten o no las conservas (las anchoas del Cantábrico son un manjar), recorrer la Reserva Natural de las marismas de Noja y Santoña es una experiencia para recordar. Esta ruta pasa por Noja, Santoña y Laredo, por las playas de Tregandin y Ris (en Noja), por paisajes en los que mar, montaña y carreteras se funden. Cada parada será un placer para los cinco sentidos: desde la vista hasta el gusto. No te vayas sin probar las nécoras de Noja, las deliciosas anchoas de Santoña y Laredo y otros manjares locales. A la vuelta, quizás te tocará hacer un poco de dieta. 


Ruta por el cañón del río Lobos: senderismo y naturaleza 


Aprovechando algunos días, si estás cerca de Soria escápate al Cañón del Río Lobos. Es más, además de explorar a pie esta maravilla natural y paraíso del senderismo, descubre el entorno que lo rodea, que está lleno de pueblos bonitos, atractivos culturales y una gastronomía para chuparse los dedos. Por ejemplo, podrías empezar el conjunto histórico de Calatañazor y el Burgo de Osma. Al día siguiente explorar el Parque Natural del Cañón del Río Lobos con sus paisajes de película. Y finalizar esta ruta en coche por Castilla y León con una expedición a la Laguna Negra y pueblos como Vinuesa, Molinos de Duero o Castroviejo. 


Fuente: Skyscanner

lunes, 21 de julio de 2014

Los 60 destinos vacacionales más baratos y más caros para este verano

El comparador de precios trivago.es publica un ranking de precios de destinos costeros españoles. Este estudio sirve como complemento al estudio tHPI, en el que se analizan mensualmente varias ciudades españolas y tiene como objetivo dar a conocer la situación en cuanto a tarifas de destinos de verano, ya que muchos usuarios siguen a la búsqueda del mejor precio y ofertas de última hora. 



El precio de corte del estudio es 107 euros, la media en España por noche de habitación doble. Cifra que delimita por debajo los 30 destinos vacacionales más económicos a los que viajar en julio y que supera las 30 localidades más caras del ranking. Un total de 60 destinos vacacionales de entre los más buscados para este mes. 

Los 30 destinos más económicos del estudio 


Entre los treinta destinos costeros por debajo de la media española, 107 euros, encontramos principalmente localidades de la costa norte, como Galicia, Cantabria o Asturias, aunque cabe destacar el destino canario de Puerto de la Cruz en Tenerife, el más barato de la lista con un precio medio por noche de 60 euros. 

Pese a todo entre los diez más económicos destacan destinos gallegos como Sanxenxo el segundo más barato (70€) o Ribadeo (79€); a los que se suman dos destinos cántabros con precios muy asequibles como Suances (70€) y Comillas (81€); y asturianos como Gijón (85€). Hay también varios andaluces como Carboneras (74€), Barbate (77€) o Matalascañas(80€). Se puede decir que estos son los destinos de costa más recomendables en lo que a precio se refiere, ya que todavía ofrecen importante disponibilidad para el mes de agosto. 


Los 30 destinos más caros del estudio 


La otra cara de la moneda son aquellos destinos que destacan por sus elevados precios, siendo Santa Eulalia en Ibiza el que puede salir más caro, con un precio medio por noche que puede llegar a alcanzar los 271 euros por noche. Le sigue La Manga en Murcia, dónde a estas alturas puede llegar a costar hasta 244 euros pasar la noche. Andalucía cuenta con tres destinos entre los 10 más caros de la lista como son Marbella (217€), Zahara de los Atunes (164€) o Roquetas de Mar (162€). Zonas como Cala Millor en Mallorca pueden costar hasta 171 euros noche, 170 euros dormir en Salou (Cataluña) o 177 euros en la localidad de Hondarribia en Euskadi. Sin olvidar dos destinos canarios tan populares como Maspalomas (183€) o Costa Adeje (180€). 


Fuente: Tecno Hotel

martes, 8 de julio de 2014

Los 15 lugares más mágicos de España

Cascadas de ensueño, bosques que parecen salidos de un cuento de hadas, formaciones rocosas con las formas más curiosas que puedas imaginar, cuevas en las que podría dormitar cualquier dragón, aguas de color turquesa, tierras rojas… España oculta rincones de una belleza tan espectacular como desconocida y que demuestran que no hace falta salir del país para ver lugares increíbles. 


1. Selva de Irati, Navarra

 
Imagina un bosque tan frondoso que podría aparecer un hada o un gnomo (incluso un hobbit) en cualquier momento… Pinta el suelo de rojo sangre y el cielo de mil tonos de verde i ocre y tienes la Selva de Irati. El segundo hayedo y bosque de abedules más grande y mejor conservado de Europa (después de la Selva Negra alemana) vale la pena. El entorno es casi virgen y es perfecto para desconectar, hacer fotos, hacer senderismo y disfrutar de un paisaje tan único que no te creerás que esté tan cerca. 


2. Minas de Riotinto, Huelva, Andalucía

 
Paisajes lunares, tierras y aguas rojas tan intensas que parecerá que estés en Marte. Pero no, no hace falta salir fuera de la Tierra para descubrir un lugar como este. Las minas de Riotinto son uno de los lugares más curiosos de la geografía española y te dejarán boquiabierto. Aquí el paisaje ha sido trabajado y modificado por la mano del hombre desde la Edad del Cobre, cuando se empezó a explotar… Y de ahí hasta la actualidad. Si te atreves a pisar este lugar surrealista no te dejará indiferente. 


3. Playa de las Catedrales, Galicia

 
Es muy fácil sentirse pequeño en la Playa de las Catedrales. Situada en la costa de la provincia de Lugo, estos acantilados de más de 32 metros de altura que el viento y el mar han esculpido a lo largo de los siglos son un espectáculo digno de verse… y de disfrutarse. Espera a que baje la marea y pasea entre sus arcos y bóvedas enormes. Casi parece que fueron tallados por los gigantes, ¿verdad? En cuanto suba la marea no os perdáis el espectáculo de disfrutarlos desde los miradores. 


4. Garganta de los Infiernos, Extremadura

 
La Reserva de la Garganta de los Infiernos es, sin dudarlo ni un segundo, uno de los paisajes más singulares que esconde España. Situadas en un lugar privilegiado al norte dela provincia de Cáceres, en el extrema occidental de la Sierra de Gredos y en el corazón del Valle del Jerte se trata de un lugar lleno de saltos de agua, arroyos, cascadas y, en especial, piscinas naturales y grandes pozas circulares (los famosos “pilones”) excavadas en la roca por la erosión del agua de los ríos. Perfecto para una ruta senderista y también para refrescarse cuando aprieta el calor. Te sentirás como un lugar digno de “El Señor de los Anillos” o “El Hobbit”. 


5. Parque Nacional de Garajonay, La Gomera, Islas Canarias

 
Envuelto en la niebla o bajo un sol radiante, los bosques de laurisilva del Parque de Garajonay parecen un paisaje sacado de la prehistoria… aunque sin dinosaurios de por medio. Te parecerá ver pasar a elfos o quizás esperarás que aparezca el mago Merlín de detrás de cualquier árbol. Este lugar mágico suele estar envuelto en la bruma eterna y es tan antiguo que lleva entre nosotros desde el Terciario. Está en la preciosa isla de la Gomera, en el archipiélago de las islas Canarias. Un rincón de España tan lleno de maravillas que seguro que no te conformas sólo con ver una.


6. Las Médulas, El Bierzo, Castilla y León

 
Arenas rojizas, picos, formaciones de roca roja que sobresalen entre castaños y robles… Las Médulas son un monumento natural moldeado por los romanos, que convirtieron el lugar en una explotación de oro a cielo abierto. Pasear por aquí es adentrarse en otro mundo para que las pupilas se dilaten y absorban todo lo que el paisaje puede ofrecer. Son Patrimonio de la Humanidad de la Unesco y uno de los parques culturales más increíbles que tiene España. Si vas, sube al mirador de Orellán para disfrutar de una panorámica que te robará el corazón. 


7. El Torcal de Antequera, Málaga, Andalucía 


Otro paisaje casi extraterrestre, el Torcal de Antequera llama la atención por las formas caprichosas que las rocas calizas ha adoptado, dando forma a un paisaje kárstico de primer nivel. Pasear entre estos pináculos y piedras que parecen pulidas hace volar la imaginación. Tiene más de 1.171 hectáreas de superficie y es un verdadero paraíso natural que ha dado origen a formaciones como “el tornillo”, el “sombrerillo” o los “prismáticos”. Tendrás que verlo para creerlo. 


8. Las Cuevas del Drac, Mallorca, Islas Baleares

 
Viendo las Cuevas del Drac de Mallorca es fácil imaginar a un dragón durmiente rodeado de tesoros mientras le ilumina la luz tenue y las gotas de agua resbalan por las estalactitas hasta un lago interior. Este rincón mágico son cuatro grandes cuevas cerca de Manacor de más de 2’4 km de largo que llegan hasta 25 metros bajo tierra. En su interior se oculta un gran lago subterráneo junto al que se puede oír música clásica en directo… Más bonito imposible. 


9. Parque Nacional de Ordesa, Huesca, Aragón

 
Valles profundos, montañas altas, vegetación frondosa, ríos de aguas turquesas, cascadas que llenan de rocío el entorno… El Parque Nacional de Ordesa parece sacado de una película de fantasía. Este lugar soberbio se alza en el Pirineo Oscense y es un festín para los sentidos. Con más de 15.000 hectáreas de superficie y la cascada más alta de Europa elegir uno sólo de sus rincones es casi imposible. Aun así, nos quedamos con la ruta por el Cañón del Añisclo, el Valle de Pineta y la famosa catarata de la cola de caballo. 


10. Playa de Gulpiyuri, Asturias

 
A pesar de que el turismo de masas ya ha llegado aquí, no por eso deja de ser mágico. Acércate al amanecer un día a la única playa de mar situada tierra adentro del mundo y te quedarás maravillado. Este pequeño arenal está situado entre prados verdes y es fruto de los caprichos de la naturaleza. Aunque la profundidad no es suficiente para bañarse, la playa de Gulpiyuri tiene algo que la hace verdaderamente especial… Seguro que más de una ninfa viene a bañarse por la noche. O al menos eso parece. 


11. Fageda d’en Jordà, Olot, Cataluña

 
Montañas que en realidad son volcanes dormidos, paisajes verdes hasta que se pierde la vista y árboles que dibujan estampados en el suelo con sus raíces son algunos de los motivos por los que el Hayedo de Jordà es un lugar increíblemente mágico. En pleno Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, en primavera y otoño se convierte en un lienzo multicolor por el que no debería extrañarte cruzarte con algún ser mitológico. Llévate un libro, la comida y siéntate a esperar… quizás tendrás suerte. 


12. Bárdenas Reales, Navarra 


Las Bárdenas reales, un lugar semidesértico lleno de formaciones que el agua y el viento han erosionado hasta crear formas caprichosas entre las que destacan los “barrancos”, las “mesetas” y los peculiares “cabezos”. Dar un paseo por aquí es viajar a la luna sin tener que salir de la Tierra. El Castildetierra es uno de sus iconos pero no te pierdas tampoco La Pisquerra en la Bárdena Blanca ni el árido entorno del Barranco grande. 


13. Parque Nacional de la Sierra de Cazorla, Jaén, Andalucía 


Cerca del mar de olivos que cubre buena parte de la provincia de Jaén hay un paraíso verde en el que te parecerá que has viajado a tierras norteñas… o a la Tierra Media. La Cerrada de Elías es una de sus rutas más conocidas pero es irresistible. Por si fuera poco, el pueblo de Cazorla es una pequeña maravilla de piedra coronado por el Castillo de la Yedra, una fortificación imponente. Aquí el tiempo se detuvo en algún momento y la paz es la dueña del lugar. 


14. Monasterio de Piedra, Zaragoza, Aragón 


El Parque Natural del Monasterio de Piedra es una sinfonía de agua, luz y vegetación que se combinan a la perfección para dar lugar a uno de los rincones con más magia de España. La corriente del río Piedra ha modelado la roca a su paso formando lagos, grutas y cascadas como el Lago del Espejo o la Gruta Iris, que te dejará con el corazón en un puño. Una vez pongas el pie allí nada será lo mismo. 


15. Cueva de los verdes, Lanzarote

 
En una isla tan volcánica y única como Lanzarote no es de extrañar que haya un lugar como la Cueva de los Verdes. Este tubo volcánico se formó hace 5.000 años y va desde el volcán de la Corona hasta la costa a lo largo de más de 7 kilómetros. Es el túnel de lava más largo del mundo y durante siglos fue refugio de la población local. Hoy se puede visitar y es inolvidable. 


Fuente: Skyscanner