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martes, 30 de septiembre de 2014

Galifornia: parecidos razonables entre las dos costas oestes

Incrédulos: dícese de aquellos que tildan el noroeste de la península como un cubito de hielo donde no deja de llover. Galifornianos: dícese de aquellos que rompen con los tópicos y encuentran en Galicia el verano en todo su esplendor, en playas de bandera azul y paisajes paradisíacos. Y que sí, que el agua del Atlántico está helada y que si en Galicia tienen unos 70 términos para definir la lluvia “por algo será”. Pero quien avisa no es traidor: los veranillos del noroeste, son Galifornia pura.


 

PARASOL Y CREMA 


Freak-show a lo Venice Beach 


Al igual que Patti Smith le cantó a Redondo Beach y Coutney Love a Malibu, los Siniestro Total le cantaron a Samil (y a las Cíes). Y no, no es baladí. Las playas de Galicia son otra cosa: algunas más salvajes, casi metidas en el monte (o más bien, como recién salidas de él), otras más típicas y tópicas, como la de Samil en Vigo. La vida en la larga Samil (de casi dos kilómetros) gira en torno al paseo, con sus restaurantes, canchas de baloncesto, terrazas e incluso piscinas. Pero más allá de la mole de cemento (que ocupa unas antiguas dunas naturales...), tiene cierto encanto hortera, tan de merenderos a rebosar de gente, de vacaciones de otra época, de neveras repletas de tuppers, de esa playa de familia numerosa, de típico grupete de amigos ejercitándose sin camiseta en un gimnasio improvisado, echando la pachanga al sol o patinando en las pistas del otro lado del paseo. Es otro mundo. No muy diferente del freak show americano (y digo freak show con todo el 'agarimo') de playas como Venice. 


Playas salvajes a lo Big Sur 


Y luego tenemos las calitas, las playas salvajes, las escondidas entre pinares y carballeiras... Esas son las playas “más Big Sur californiano”, como los acantilados de la Costa da Morte. Esta tierra legendaria de mareas violentas se da un respiro en playas como O Rostro (¿quizás uno de los mejores atardeceres de la Comunidad?) o la de Carnota, siete kilómetros en donde encontramos dunas, marismas y un arenal con unas vistazas al Cabo Fisterra. 

Incluso existen playas que son obras de arte. Es el caso de Arealonga cuyo difícil acceso lleva a una recompensa mayor: la playa está situada junto al castro de Baroña, milenios de historia mezclados con torsos al sol. Esto es Galicia. La playa de las Catedrales es arte natural. Las formaciones rocosas invitan (con la marea baja) a pasear entre grutas, cavernas y galerías creadas por la erosión del bravo mar. 

La guapura continúa hacia el sur, hacia las Rías Baixas, con incontestables reinas de la belleza como Melide, dentro del espacio natural de Cabo Home, o la playa de Barra, recogida e íntima, perfecta para tomar el sol completamente desnudos. Pero además de los arenales, la costa gallega está para investigarla, cala a cala. 



Más allá de C(g)alifornia: el toque caribeño 


Las Islas Cíes y las Islas Ons, más que Galifornia son una suerte de Caribe gallego. Se merecen un punto y aparte: se merecen un par de días de exploración, caminata, playa y achicharramiento al sol. Aquí se encuentran las playas más bonitas (como Rodas o Nosa Señora en Cíes; Melide o Pereiro en Ons) aquí el sol pica hasta quemar y el agua congela hasta entumecer las articulaciones (qué se le va hacer, no podía ser perfecto). Recomendamos ser previsores en épocas veraniegas para reservar plaza en ambos cámpings. Pero más allá de playa, lo suyo es patearse las islas, observar la fauna y las vistas al Atlántico abierto o a las rías. Demasiado. 

FAUNA 


Para los noveles en el arte del playeo gallego, avisamos de la existencia de algún que otro ser marino puñetero. No se trata del tiburón blanco de las costas americanas (aunque dudas, "habelas haylas"). En Galicia son más de golfiños (delfines, pero de los otros 'golfiños' también hay) y de fanecas, unos pequeños peces con espinas venenosas en su cabeza que se esconden bajo la arena esperando a que un pie desnudo las pise. Escuece muchísimo. Llevad cangrejeras si el puesto de la Cruz Roja está lleno de bañistas cojos. Y cuidado con las gaviotas. Se han visto especímenes hiper-evolucionados capaces de robar el típico bocadillo de playa con pasmosa facilidad. De hecho, hay testigos de cómo no le hacen ascos ni al mismísimo papel de aluminio. Están organizadas. Se han especializado. Y hay que temerlas. 


DEL 'BEACH CLUB' AL CHIRINGUITO


Existe una leyenda en Galicia, la del 'lobishome', el hombre lobo que se transforma por las noches y recorre los pueblos buscando víctimas. No muy lejos de la realidad, las noches de Galicia transforman a cualquiera. La cultura del disfrute a la luz de la luna es otra cosa. En verano destacan las fiestas en la playa, los chiringuitos con vistas a las rías, los pueblos que se transforman en verano al igual que esos hombres-lobo. Es el caso de Bayona o Portonovo, conocidos por las discotecas que cierran sus puertas al amanecer. No podemos olvidarnos de mitos playeros como Playa Club en la mismísima Riazor, en la Coruña, o geniales lugares donde tomar un cóctel con la brisa atlántica de protagonista como La Vela o el Pénjamo (Vigo y Nigrán, respectivamente). 


ROAD TRIP


Por la costa, de Los Ángeles a San Francisco:


Hazte la ruta de las Rías Altas (de Ribadeo a la Coruña, por ejemplo, con paradas obligatorias en Viveiro y Ortigueira), o la de las Baixas (Muros, Rianxo, Vilagarcía, Cambados, Sanxenxo, Marín, Bueu, Cangas, Moaña, Vigo, Nigrán, Baiona...), playa a playa (y curva a curva). 

El interior, de Los Ángeles a Las Vegas: 


La diferencia es clara: en Galicia esto de los grandes páramos y desiertos no se estila. Tampoco se estila la palmera: se estila el pino, el carballo (incluso el eucalipto), las grandes fragas... No se estila el motel americano, se estila el hostal de pueblo, la casa de piedra, las poblaciones dispersas. Podríamos proponer miles (da para otro tema), pero os recomendamos un trekking hasta la cascada del río Toxa (Bandeira-Silleda), uno de los enclaves más bellos de Galicia, un paseo por el Bosque do Rexo (marcado por las obras de Agustín Ibarrola) o el recorrido de los molinos del Parque Natural del Río Barosa, entre Pontevedra y Caldas de Reis. 


EL ORANGE COUNTY DE LAS RÍAS BAIXAS 


Por tener, Galifornia tiene hasta su propio 'Orange County': la isla de Toralla en Vigo es un promontorio rocoso y privado, donde los grandes casuplones con piscina y con vistas al infinito de la ría (con las Cíes al frente) son los protagonistas. El acceso es solo para vecinos, pero podrás disfrutar de dos pequeños arenales protegidos por muros (más bien lo que protegen son las casas) bastante menos masificados que la playa del otro lado del puente, el Vao. 


LA ISLA-PRISIÓN 


Alcatraz-San Simón. Si San Francisco presume de destino morboso con la isla – prisión de Alcatraz, los gallegos también. Una antigua cárcel, que también fue horfanato y terminó siendo leprosería ocupaba la isla de San Simón: hoy en día, allí se celebra un festival muy riquiño y con mucho gusto (SinSal San Simón) con cartel secreto hasta el momento en que los artistas rasgan la guitarra. La historia de San Simón está tan llena de anécdotas como Galicia entera, con sus templarios, con su batalla de Rande, su invasión inglesa con el capitán Drake dando el grito de guerra, su uso como campo de concentración durante la Guerra Civil... Si a Alcatraz le han dedicado una serie, con San Simón se pueden hacer una saga entera.

SURF 


Hace unos años no existían escuelas de surf en Galicia. Pero sí surfistas que se subían a las tablas en las playas de Patos, Melide, Malpica, Doniños o Frouxeira. Hoy en día las playas se llenan de neoprenos, aletas, tablas de bodyboard, de kite surf y tablones. No es raro encontrarse con surfistas que se hacen la ruta luso-gallega subidos a una tabla y las escuelas de surf empiezan a hacer mella en los más pequeños. Es el caso de la escuela de la playa de Prado en Nigrán (donde el surfista profesional Gony Zubizarreta empezó a cabalgar las olas), la de la vecina Patos o la Oxigeno Surf School, gestionada por la Federación Galega de Sur en colaboracion con Glass Surf Clube. 


¿UN GOLDEN GATE GALLEGO?


Admitimos que esta afirmación puede estar provocada por un cóctel molotov de sensaciones: esa melancólica que invade a cualquiera que visite la Comunidad gallega y tenga que volver, al alejarse en tren o en coche de los paisajes gallegos y el ver cómo las rías y los montes escapardos se desvanecen dando paso a la meseta española... Vamos, la 'saudade' de toda la vida. ¿Es el Puente de Rande el Golden Gate del noroeste? Este puente 'atirantado' une Redondela con Moaña y su aspecto entre la 'brétema' (la niebla marina), puede ser algo así como una estampa sanfranciscana del Golden Gate. ¿Espejismo o realidad? Galifornia. 


FENÓMENO INSTAGRAM 


Que Galicia es Galifonia y California tiene algo de Galicia, no solo lo decimos nosotros: lo grita Instagram. Levantarse un día en la capital pisando cemento y ver estas fotografías de ese mal llamado noroeste lluvioso nuestro, es un zas-en-toda-la-boca. El mismo Zas! Que ha motivado el artículo. Échenle un ojo y pongan rumbo a Galifornia (con suerte, hará buen tiempo).

Fuente: Traveler

martes, 23 de septiembre de 2014

Diez motivos para redescubrir la isla de Capri

Pocos lugares resultan tan evocadores como Capri, una diminuta isla en la bahía de Nápoles, refugio de artistas, intelectuales y estrellas de Hollywood, que constituyó el centro de la 'dolce vita' en los años 60 y 70.


 

Dicen que fue precisamente aquí donde Ulises logró eludir el seductor pero mortal canto de las sirenas. Aquí vivió en los años 50 el poeta chileno Pablo Neruda, estancia que más tarde inspiraría la película “El Cartero de Neruda” y aquí donde el yate “Cristina” fondeaba para que Jacky Onassis pudiera comprarse los pantalones que ella misma haría famosos en el mundo entero. Corrían los anos 60 y un joven cantante francés, Hervé Vilard, triunfaba con su canción Capri, c’est fini, una canción de desamor en la isla más romántica del Mediterráneo. 

Hoy, Capri es una isla sobreexplotada donde cada día llegan hordas de turistas buscando el glamour y la belleza natural tantas veces prometida por fotografías que muestran rincones de ensueño, grutas de colores azules y verdes profundos y jardines con olor a limoneros y enebro. Pero lo cierto es que llegando a Capri, uno se siente más cercano a una oveja en un rebaño que propiamente de la jet set, por no hablar de los precios elevadísimos y de las maneras no siempre correctas de quienes saben que de todas formas el turismo nunca faltará. En ese momento uno se pregunta: Capri, c’est fini? o Capri, ¿se ha acabado?. Pero no, ce n’est pas fini, pese a todo Capri sigue convenciéndonos que los lugares mágicos existen. Y aunque habría muchas, aquí tienes 10 razones que te lo demostrarán: 


1. LA PIAZZETTA 


El lugar para tomarse un cappuccino o un Martini Después de una larga espera bajo un sol abrasador conseguimos hacernos con un sitio en el funicular que asciende desde la Marina Grande hasta la ciudad de Capri, colgada en los acantilados. Aquí descubrimos la Piazza Umberto I, más conocida como Piazzetta, una pequeña y encantadora plaza coronada por la Torre del Reloj cuyas campanas doblan cada hora. El suelo es de piedra volcánica y sus paredes están encaladas en tonos amarillos y blancos. En los bulliciosos cafés se mezclan los acalorados visitantes de un día con vestimenta deportiva y los glamurosos residentes vistiendo sandalias de pedrería y túnicas étnicas. ¿El plan perfecto? Sentarse en alguno de los cafés, preferentemente en el Café Tiberio, para tomarse un cappuccino o un Martini mientras se contempla el ir y venir de la curiosa paleta de personajes. 

2. LA PARISIENNE

 
Copiar los pantalones de la mítica Jacky Kennedy Onassis. Ambiente de casa de costura de los años 50 para este lugar de culto, donde Jacky O se hacia a medida los pantalones que hoy llevan su nombre. “Pedía seis pares al mismo tiempo, todos en blanco”, cuenta Francesca Settanni, a cuya familia pertenece después de mucho tiempo el insigne establecimiento. Imperdible probarse unos y sentirse súper glamurosa durante unos instantes (Piazza Umberto, 1er, 7 +39 081 837 02 82). 


3. CANFORA

 
Hacerse unas sandalias a medida. María Callas o Grace Kelly eran asiduas de este lugar donde Amadeo Canfora hace como nadie las icónicas sandalias “Capri”, adornándolas con piedras o corales. No te pierdas el minucioso proceso de los artesanos trabajando con el cuero o insertando las piedras. Imposible no encontrar las nuestras entre los numerosos modelos alineados en las estanterías. Incluso, puedes hacerte con unas del modelo “Jacky Kennedy” al precio de 280,00 €, una creación en honor a la diva de Capri (Via Camarelle, 3). 

4. VILLA JOVIS


Rememorar las fiestas del Emperador Tiberio. Dicen que el emperador Augusto se sintió completamente cautivado la primera vez que desembarco en Capri y por ello ordenó construir al menos 12 lujosos palacios y villas. Su hijo Tiberio heredo esta pasión pasando largas temporadas en la isla. De entre todos los palacios, el mayor y más conocido, Villa Jovis (hoy en ruinas) es donde Tiberio se entregaba con delirio de libertino a sus famosas orgias y fiestas. Al final de la avenida que conduce a la villa se encuentra el famoso “Salto di Tiberio”, un precipicio situado a 292 metros del mar y que según la leyenda, era el lugar utilizado por el emperador para lanzar a los sirvientes desobedientes y a sus enemigos. 


5. LA FONTELINA 


Comer donde las estrellas. “Desde 1949 pan, mar y amor enfrente de las Faraglioni” es la consigna de uno de los restaurantes más famosos de la isla. Frecuentado un día por Brigitte Bardot, Sophia Loren o Clark Gable, La Fontelina es todavía hoy uno de los preferidos de la “gente guapa” de Capri, que viene aquí a disfrutar de las impresionantes panorámicas pero también de unos buenos “spaghetti con le vongole”. El restaurante se sitúa enfrente de las Faraglioni, las tres formaciones rocosas de grandes dimensiones (entre 80 y 100 metros) que constituyen una de las imágenes mas memorables de la isla y donde Augusto y después su hijo Tiberio, subyugados por su belleza, decidieron instalarse hace más de 2000 años. Pero fue mucho más tarde, en 1949, cuando Lucia Fiorentino Y Peppino Arcucci, seducidos por el lugar, abrieron un pequeño restaurante. En 1960, al tiempo que la jet set internacional descubre Capri, la Fontelina se convierte en un lugar de referencia por sus sublimes vistas pero también por su cuidada cocina (Via Faraglioni 2 +39 081 837 08 45).

6. LABORATORIO

 
Comprar el estilo «Capri». Hace 3 años Michele Esposito dejaba Paul Smith para lanzar su propia marca en Capri. El estilo: “chic” de los años 50 con un toque étnico. Todo aquí es absolutamente irresistible, desde las cestas con asas de cocodrilo hasta ropa impresa con imágenes antiguas de la isla. ¿Dónde esta mi tarjeta de crédito? Via Ignazio Cerio, 6 

7. VILLA MALAPARTE

 
Descubrimiento fantástico tras la caminata. Decía el escritor Curzio Malaparte que “ ningún lugar ofrece una perspectiva tal del horizonte, una profundidad tan grande de sentimientos”. Esta obra arquitectónica moderna atribuida a su propio dueño, el nombrado Curzio Malaparte, se erige en uno de los más bellos parajes del mundo, en un costado de un acantilado al este de Capri, a 32 metros por encima del Mediterráneo. Este edificio de formas imposibles, que surge de forma inesperada tras una caminata a pié de una hora y media desde la Piazzetta a través de sinuosos senderos, es un paralelepípedo de albañilería roja entallada por una monumental escalera en pirámide invertida que conduce a una cubierta plana-solárium. La Casa Malaparte es actualmente un lugar de estudio para arquitectos y aficionados del mundo entero. Algunos eventos culturales se celebran habitualmente en ella. Consulta la agenda de la ciudad y quizás con un poco de suerte podrás entrar y no solo ver de lejos esta maravilla arquitectónica. 


8. CARTHUSIA 


Dejarse embriagar por los aromas de Capri Pasar por delante de la puerta de una de sus tiendas es embriagarse de un irresistible perfume mediterráneo de notas de limón y enebro. Imposible no cruzar el umbral de la puerta para adentrarse en el fantástico universo de Carthusia. Cuenta la leyenda que en el siglo XIV el prior del monasterio de los Cartujos de St James se vio sorprendido ante la inesperada llegada de la Reina Juana de Anjou a la isla. No sabiendo como agasajar a la reina, el padre improvisó un ramo de flores con especies típicas de la isla. Estas permanecieron varios días en agua y cuando el padre fue a retirarla se quedó maravillado ante el misterioso aroma que desprendía. El religioso continuó haciendo pruebas y afinando la técnica hasta dar con la fórmula del exquisito y misterioso perfume de Capri: Garofilium Silvestre Caprese. Así comienza la historia de Carthusia aunque tuvieron que pasar cinco siglos hasta que el mismísimo Papa permitiera desvelar la formula a un alquimista quién comenzó a comercializar los perfumes. Hoy Carthusia sigue realizando sus fragancias siguiendo el método tradicional descubierto por el prior del monasterio y utilizando materias primas originarias de la isla. Nuestros preferidos: Caprissimo y Aria de Capri (Via Federico Serena 28). 

9. LA CONCHINGLIA 


La Conchinglia es la Librería de los Tesoros. No puedo evitarlo, las librerías me fascinan, sobre todo como ésta, repleta de joyas. Aquí podrás encontrar centenares de libros escritos sobre la isla, desde Homero hasta Marguerite Yourcenar. Echa un vistazo a su colección de pintura de postales antiguas de la isla y sus de pinturas del siglo XIX y XX, todas sobre Capri (Via Le Botteghe, 12). 


10. LA LUNA EN CAPRI 


“Verlo para creerlo”. Sus residentes dicen que Capri es en realidad, mucho mejor por la noche, cuando los turistas casuales desaparecen y deviene el paraíso natural tranquilo y hedónico que es en realidad. Por eso, si visitas Capri, pasa allí al menos una noche, para ver en su famosa bahía el reflejo de la luna que describiera de esta forma Míster Swarovski: “Sale de las Faraglioni y poco a poco se va transformando de amarillo, en naranja pálido hasta llegar a un blanco, blanquísimo; hay que verlo para creerlo”. Y desde luego él de cosas brillantes sabe mucho.


Fuente: Traveler

jueves, 18 de septiembre de 2014

9 alternativas europeas a los lugares más visitados del mundo

A menudo no le prestamos demasiada atención a la pequeña y vieja Europa. Comprimida en un espacio bastante pequeño (y más si lo comparamos con el resto del mundo) tiene casi de todo. Desde playas hasta glaciares, nuestro diminuto continente tiene mucho por ofrecer a los que no puedan (o no quieran) cruzar el charco. 

1. Las playas de México o las playas de Grecia

 
Mucha gente sueña con visitar alguna de las paradisíacas playas de México, beber mojitos y disfrutar del sol… Pero si no te apetece pasar unas 10 horas en un avión entonces puedes optar por escaparte a Grecia, uno de los mejores países para ir de vacaciones. Algunas de sus playas más espectaculares están en Zante, con su arena blanca y aguas transparentes… Y si te sigue pareciendo lejos, pásate por Menorca. 



2. La costa de Australia o la costa del Algarve en Portugal

 
Las formaciones rocosas de los Doce Apóstoles en Victoria, Australia, son increíbles. Pero la Praia da Marinha de Portugal no tiene nada que envidiarle. Esta famosa playa del Algarve está rodeada de rocas de formas caprichosas y acantilados con cuevas y calas preciosas. 



3. El desierto de Mongolia o Gran Canaria

 
El desierto del Gobi es un lugar fascinante y, sin ninguna duda, hay algo romántico en la idea de adentrarte en lo salvaje para experimentar la sensación de soledad en este entorno tan inhóspito, con sólo un camello por compañero. Sin embargo, si te apetece una aventura en el desierto sólo tienes que volar hasta Gran Canaria. Esta isla está en la misma latitud que el Sáhara, así que no es ninguna sorpresa que el sur de la isla esté cubierto de dunas de arena impresionantes… y sí, aquí también hay camellos. 



4. Los glaciares de Chile o los glaciares de Islandia

 
Vale, si esto te hace especial ilusión quizás más vale que ahorres porque tendrás que ir cuanto antes. El Glaciar de San Rafael en la Patagonia chilena se está derritiendo rápidamente y los expertos estiman que habrá desaparecido completamente en 2030. Pero, si no te da tiempo, Islandia tiene algunas de las estructuras de hielo más increíbles del mundo. Los paseos por glaciares son una excursión de día popular para muchos turistas y es muy posible que, de paso, también puedas ver alguna aurora boreal. 



5. Las islas de Tailandia o las islas de Italia 


Muchos viajan a Tailandia para saltar de isla en isla en algunos de los archipiélagos más bonitos del Sureste Asiático. Sin embargo, en Europa hay muchas oportunidades de hacer lo mismo. Así que si no te apetece ir muy lejos Italia tiene muchas islas, desde las grandes como Cerdeña o Sicilia a otras más pequeñas como las Pelagi, dos de las cuales están deshabitadas. Aquí también podrás disfrutar del buen tiempo y de los paisajes de postal… pero sin tener que hacer un vuelo de larga distancia. 



6. Los lagos de Tailandia o los lagos de Croacia

 
Lugares tan espectaculares como el lago Cheow Lan en el Parque Nacional de Khao Sok son la excusa perfecta para muchos para subirse a un avión y poner rumbo a Tailandia. Pero los Lagos de Plitvice en Croacia con sus cascadas y bosques exuberantes también son un buen lugar en el que saciar tu sed de agua. Y con motivo. 



7. Las montañas de Nueva Zelanda o las montañas de Italia

 
Nueva Zelanda es el lugar al que todos los amantes de los deportes de aventura sueñan con ir. Sus cadenas montañosas están en lo alto de la lista de lugares que visitar para muchos senderistas, que sueñan con coronar uno de los nueve “Great Hikes” y disfrutar de los paisajes de película del país en el que se rodaron “El Hobbit” y “El señor de los anillos”. Pero si tu presupuesto no te permite ir tan lejos en Italia tienes los Alpes, los Dolomitas y los Apeninos, que satisfarán al montañero que llevas dentro. Ya sabes, ponte las botas de montaña y explora el terreno. 



8. Las montañas de Nepal o los Alpes de Suiza

 
De acuerdo, Nepal tiene el Everest. Y otras siete montañas que están entre las más altas del mundo. Eso no hay nadie que lo discuta. Puedes seguir soñando con coronar un 7.000. Las montañas de Europa quizás no pueden competir en altura, pero sí en paisajes. Los Alpes de Suiza cubiertos de nieve son increíblemente bonitos y una escalada inolvidable para cualquiera que se atreva a intentarlo. 



9. Los volcanes de Indonesia o los volcanes de las Islas Canarias

 
Muchos viajan a Indonesia para mirar a la cara a algunos de los volcanes en activo más violentos del planeta. Hay más de 120 que entran en erupción a menudo, haciendo que Indonesia sea uno de los países más geográficamente inestables del mundo. Si te apetece que tu aventura volcánica sea un poco menos movida las Islas Canarias tienen una cadena de 7 repartidos en sus islas. El Teide, en Tenerife, tiene el título de “la montaña más alta de España” y el tercer volcán más grande del Mundo. ¿Te animas? 



Fuente: Skyscanner

miércoles, 30 de julio de 2014

Las 10 mejores cosas que hacer en Ibiza, si te cansas de la fiesta y la playa

Ibiza es el Paraíso en el Mediterráneo. Nuestro próximo destino ofrece 210 kilómetros de playas (algunas de las mejores de España) y casi 3.000 horas de sol al año, deliciosas calas de aguas turquesas, parques naturales y espectaculares acantilados. ¿Necesitas algo más para unas vacaciones perfectas? Ibiza es ideal para perderse unos días, unos meses o quién sabe si toda la vida.


Una puesta de sol única en Sant Antoni de Portmany


La bahía de Sant Antoni ofrece también muchas actividades pero se conoce, sobre todo por sus puestas de sol. No os cansaréis de verla cada atardecer, mística, sensual y romántica, así es la puesta de sol de la costa oeste ibicenca. Las zonas de Caló des Moro y Ses Variades reúnen cada día a centenares de personas que comparten la magia del ocaso tomando un buen cóctel en alguno de sus locales. Con amigos o solos, lo importante es disfrutar de un momento único e imborrable.


Un capricho hippy en Las Dalias


Si Ibiza es hippy, Las Dalias es su mercadillo hippy más famoso. La Isla Blanca es también el paraíso para los amantes del flower power y este mercado es una de sus paradas obligatorias, aunque no la única. Nació el día de San Valentín de 1985 y hoy tiene ya más de 200 puestos.

El mercado hippy de Las Dalias abre todos los sábados de abril a octubre de 10h a 20h. En 2005 empezó su especial andadura nocturna con el Night Market, que se puede visitar todos los lunes de junio a septiembre, y los martes de julio y agosto. Este mercadillo hippy nocturno abre de las 19h a la 1 de la madrugada. Por si fuera poco, bares, restaurantes y fiestas completan la oferta hippy de Las Dalias.


Darte un paseo por Dalt Vila, en Ibiza ciudad


Cruzar el baluarte de Sant Pere o Es Portal Nou y entrar en la fortaleza ibicenca Dalt Vila es otra de las cosas que hay que hacer cuando se va a la Isla Blanca. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, vale mucho la pena recorrer sus siete baluartes, disfrutar de las impresionantes vistas y viajar al tiempo en el que Ibiza era objetivo de los piratas. Dalt Vila es sinónimo de gastronomía, galerías de arte e historia. El recorrido está perfectamente señalizado.


Adentrarse en la cueva Can Marçà


La cueva de Can Marçá se encuentra en el municipio de Sant Miquel, al norte de la isla y tiene más de 100.000 años de antigüedad. Esta cueva fue utilizada por contrabandistas y todavía hoy se pueden distinguir las señales que marcaban la salida en caso de huida. Espeleólogos y geólogos han conseguido reproducir las cascadas, los cursos del agua y las formas geológicas que caracterizaban la cueva en tiempos remotos. Can Marçà puede visitarse todo el año… y vale muchísimo el viaje.


Por tierra, mar y… ¿aire?


Además del submarinismo y las bicicletas, hay otra manera conocer Ibiza: desde el aire. Y es que, sin ninguna duda, un paseo en globo sobre la Isla Blanca puede ser una de las actividades más sorprendentes de tu escapada o tus vacaciones. Una hora mágica, flotando sobre Ibiza, con el silencio de fondo y unas vistas increíbles. Imposible imaginar un bautismo de aire mejor.


Vestir de blanco con Moda Adlib


El estilo ibicenco nos tiene el corazón robado ¿o no? La Moda Adlib nació en 1971 y fue impulsada por la princesa yugoslava Smilja Mihailovitch para que la mujer pudiera vestir con comodidad y libertad. Se caracteriza por un estilo artesanal donde el color blanco comparte el protagonismo con el encaje, los bordados, el ganchillo y los tejidos naturales. Como decía la princesa: “Vístete como quieras, pero con estilo”. Le faltó añadir, por supuesto, con estilo Adlib.


Conocer la iglesia fortificada de Santa Eulària


Los pueblos de Santa Eulària, Santa Gertrudis, Jesús y Sant Carles, forman el municipio de Santa Eulària des Riu, el segundo más grande de la isla, por detrás de Ibiza. El pueblo de Santa Eulària está coronado por es Puig de Missa donde luce una bonita iglesia fortificada. Otros de los atractivos del municipio son sus mercadillos y las espectaculares vistas que ofrece la Torre de Campanitx.


Ver pinturas rupestres en Ses Fontanelles


Cerca de Sant Antoni encontramos la cueva de Ses Fontanelles conocida por su colección de pinturas rupestres. Está situada entre sa Rorada y el Cap Nono y se accede desde Cala Salada. Según el arqueólogo francés Henri Breuil, quien descubrió las pinturas en 1917, fueron realizadas en la edad de Bronce (1.000 años A.C). La excursión a Ses Fontanelles nos permite disfrutar de los acantilados de la costa norte de la isla.


Rodear la isla a golpe de paddle surf


De la unión de una isla espectacular y uno de los deportes de moda, el paddle surf, nace el SUP Magic Tour: excursiones de cinco días alrededor de Ibiza en SUP (Stand Up Paddle). Esta es, cuanto menos, una manera original de conocer Ibiza e ideal para hacerlo entre amigos o con la familia. Caminar sobre el agua para conocer los rincones más especiales de nuestro Paraíso, calas recónditas y lugares de ensueño que serán la mejor recompensa para las jornadas de paddle surf ibicenco. Las salidas se realizan desde Las Salinas, Cala d’Hort, Cala Bassa, Benirrás y Aguas Blancas e incluyen instructores profesionales y todo el material de SUP necesario.

La oferta náutica de Ibiza no se queda en el Paddle Surf y hay numerosas empresas que ofrecen todo tipo de actividades igualmente divertidas.


Más allá de Ibiza… Formentera


Y si estamos en Ibiza, tenemos que conocer la pequeña de las Pitiusas: Formentera. Poco podemos decir de esta preciosa isla que no se haya dicho ya: su luz, sus caminos, sus calas, sus aguas turquesas, los faros… Parece salida de un sueño pero es real. No poner los pies en Formentera es pecado, seguro. ¡Sí o sí hay que ir!


Y, por último, no os olvidéis de probar la gastronomía de la Isla Blanca y sus vinos. La noche mejor la dejamos para otro día, porque da muchísimo de sí.
 
Fuente: Skyscanner

Las islas más románticas

Tras el estrés y el trabajo de todo un año que mejor lugar para relajarse que una isla paradisíaca junto a tu pareja. Aquí os dejo algunas de las más románticas: 


1. Islas Phi Phi. Tailandia. Para amantes de lo exótico 



Es uno de los destinos más paradisiacos del mundo, con la espectacular bahía Maya donde se rodó la película de Dicaprio ” La playa”, corales vírgenes, playas de ensueño, mucho sol, tranquilidad y comida exquisita hacen de este lugar un paraíso en la tierra. 

Para alojarte puedes quedarte en el Phi Phi Island Village Beach Resort & Spa, uno de los mejores complejos de la isla.

O el Holiday Inn Resort Phi Phi Island, con bungalows individuales integrados en el paisaje.
Pero ten en cuenta que al ser parque nacional está integrado en la naturaleza y quizás eches en falta algún lujo. 

2. Seychelles. Para los viajeros más cool. 



Belleza, calma y armonía es lo que se respira en alguna de sus 115 islas. Mahé y Praslin son las más conocidas pero hay muchas más por descubrir. Un paraíso natural para compartir con tu pareja y una excepcional variedad de flora y fauna para disfrutar de la naturaleza alejado del mundanal ruido.

Un hotel: Hilton Seychelles Northolme Resort & Spa. Lujo en mitad del paraíso. 

3. Isla Mauricio Para viajeros enamorados. 



En pleno Océano Índico se encuentra esta isla de contrastes: plantaciones de té que recuerdan a la India, paisajes africanos, lagunas y playas, corales, mucha naturaleza y relax. 

Vete al Shandrani Hotel y verás lo que es lujo o a One&Only Le Saint Gerán, un 5 estrellas superlujo. 

4. Bora Bora, Polinesia Francesa. Paraíso exótico



Sus playas, su belleza, y la razón de que el turismo masivo no haya llegado aún a este paraíso de la recóndita Polinesia Francesa, hacen de Bora Bora un increíble destino.

¡Quién no quiere perderse en estos parajes!. Bungalows sobre el aguas cristalinas y mar turquesa, actividades acuáticas de todo tipo, comida internacional, langosta a gogó y turismo de alto standing es lo que te esperan en este enclave idílico.

El InterContinental Thalasso-Spa Bora Bora ha sido votado como uno de los más románticos del planeta. ¡Hay que visitarlo ! 

5. Islas Fiji Para olvidarse de todo 



En pleno Océano Pacífico tienes más de 300 islas donde poder ir. Hermosas playas, arrecifes de coral y mucha,mucha tranquilidad es lo que te ofrecen estas alejadas islas. 

Si quieres tranquilidad y poco ruido recomiendo el Nukubati Island Resort, pequeño hotel de 7 habitaciones para parejas solitarias y románticas. 

6. Santorini,Grecia. La perla del egeo 



Sol, islas, playas y una configuración geológica especial le da esa belleza salvaje y única a Santorini. Thira , la capital , es quizás el pueblo más bello y singular del Egeo. Se encuentra construida y asomada sobre el extremo de un precipicio que mira sobre el hueco dejado por el volcán. Existen numerosos alojamientos pequeños, mediterráneos, con encanto con su terraza y vistas sobre la famosa nombrada Caldera.

Para alojarse dos opciones para diferentes bolsillos:

7. Bali La isla de los dioses 



Esta paradisíaca isla, es famosa por sus elaborados templos y la cordialidad de sus gentes. Playas bordeadas de palmeras. La isla está repleta de manantiales, densas junglas y pueblos con una maravillosa cultura.

The Samaya Bali es un hotel con 24 exclusivas villas. Seguro que en su con piscina privada te sentirás cerca de los dioses.

O si lo prefieres puedes alojarte en uno de los mejores resorts del mundo: Four seasons Resort Bali.

8. Islas Maldivas. Para perderse entre corales 



En este paraíso de más de 1200 islas se viene a descansar y a disfrutar de su fauna marina. Solitarias y pequeñas islas con todo lujo en las que te puedes sentir como un Robinson. 

En el atolón de Baa , el Soneva Fushi Resort & Spa, espectacular resort con un precio prohibitivo.

Para los mortales un resort más económico: Kuramathi Village en un pequeño atolón y con muy buenas críticas de los viajeros. 

9. Zanzíbar. La isla de las especias 



Con todo el color y el sabor de África,esta isla es ideal para relajarse después de un safari por tierras africanas. Un clima magnífico, playas de arena blanca larguísimas y excursiones por la isla merecen una visita por esta joya en el índico.

Un par de opciones:

  • la económica, Pongwe Beach Hotel. Pequeño y tranquilo complejo que cuenta con 16 habitaciones. Con las mejores críticas de los viajeros. Desde 59 euros.
  • La Gemma Dell’ Est, resort de 138 habitaciones a pie de playa. 

10. Aruba , el caribe desconocido. 



Isla de las pequeñas antillas, perteneció a los Paises bajos y está situada muy cerca de Venezuela.

Playas de arena blanca y turismo americano. Alquílate una Harley y paséate por la isla de playa en playa. La isla está llena de grandes hoteles, todos ellos opulentos y lujosos. 


11. Islas Caimán. Un paraíso fiscal para viajeros con altos ingresos 



Refugio de piratas en el siglo XVII en la actualidad es lugar vacacional de financieros, ejecutivos y turistas de todo el mundo. Su capital Georgetown, perfecta para compras y su famosa playa de las 7 millas es espectacular. 

No podéis perderos la ciudad de las rayas, a una hora en lancha donde podreis fotografiaros y tocar cientos de rayas. Os aseguro que se vive una experiencia inolvidable.

Este hotel, en plena playa de las 7 millas colmará todos vuestros sueños: Ritz-Carlton Grand Cayman.

12. Islas Hawai. Para parejas amantes del surf 



El destino de ensueño de muchos enamorados lo tiene todo: desde lagunas tropicales de azul intenso, playas de arenas blancas, preciosas cascadas, vegetación exuberante y serenas montañas, hasta volcanes activos. Y por supuesto olas a todas horas. 

El Four Seasons Resort Maui es un 5 estrellas de precio prohibitivo solo para bolsillos muy solventes.

Sin embargo, el Hapuna Beach Prince Hotel es de precio más módico y tiene unas críticas excelentes.