Mostrando entradas con la etiqueta Holanda. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Holanda. Mostrar todas las entradas

martes, 16 de septiembre de 2014

10 ciudades increíbles para ir de Erasmus


Irte de Erasmus es una experiencia que marcará tu vida y tu carrera. Este programa de becas para estudiar en universidades de toda Europa es la oportunidad perfecta para salir de España y descubrir un país y una cultura nuevos. 


Praga, República Checa 


La capital checa debería estar muy arriba en tu lista de destinos para irte de Erasmus si buscas un lugar bonito, con cultura, con precios asequibles y mucha fiesta. Esta ciudad preciosa y con pinta de haber salido de una postal no es demasiado grande pero tiene una gran vida universitaria y hay muchísimas cosas por ver y hacer. Por supuesto, después de las clases, déjate caer por lugares como el Chapeau Rouge, el Cross Club o el Roxy. 


Cracovia, Polonia 


La monísima y colorida Cracovia es otro destino perfecto para irte de Erasmus. Esta ciudad polaca es un lugar en el que vivir es bastante barato, pero si por algo destaca es por el buen ambiente estudiantil. En cierta manera, parece que Cracovia viva por y para los estudiantes, con fiesta, eventos y festivales durante los 12 meses del año. Quizás no vayas a aprender polaco (es dificilísimo) pero seguro que te haces con alguna palabra saliendo de fiesta por el Barrio Judío o en locales como Coco o la cervecería Pijalnia. 


Budapest, Hungría 


Dividida por el Danubio en dos mitades, Buda y Pest, la capital de Hungría es uno de los destinos favoritos de la comunidad erasmus. Si tenemos en cuenta que vivir, comer y salir son más baratos que en la mayoría de Europa, quizás se pueda entender el por qué. Así que si quieres estudiar en un lugar lleno de historia pero en el que las noches están llenas de vida, toma nota. Un consejo: pásate por los bares ruina, son toda una experiencia. 


Cardiff, Gales 


Más de la mitad de la población de Cardiff son estudiantes, así que es normal que esta ciudad de Gales esté muy orientada a este público, y los Erasmus no son la excepción. Su universidad es buena, pero ya que estás, seguro que disfrutas de su animada vida nocturna. Eso sí, recuerda que vivir en Cardiff es algo más caro que en España… Algunos de los clubs más populares entre los universitarios están el Live Lounge (con música en directo), Revolution u Oceana. 


Bolonia, Italia 


La ciudad italiana de Bolonia es uno de los lugares favoritos de la comunidad Erasmus y un buen lugar al que ir si quieres sentirte un poco “como en casa”. Los precios son similares a los que se pagan en España, la gastronomía es excelente y las vistas aún mejores. Y mejor no hablamos de la fiesta… ¿O sí? Si vas a pasar algunos meses estudiando en Bolonia, échale un vistazo a los bares y clubs de la zona universitaria o la Via del Pratello. 


Groninga, Países Bajos 


Quizás no sea uno de los destinos más típicos para ir de Erasmus, pero esta poco desconocida ciudad holandesa tiene una gran vida estudiantil y una oferta de ocio para todos los gustos. Cuentan que hay mucha fiesta, en especial en el centro de la ciudad. Está relativamente cerca de Ámsterdam y hay mucho por hacer… y al no ser la capital, los precios son un poco más económicos, aunque sigue siendo más cara que España. 


Lisboa, Portugal 


Lisboa, con su saudade, sus edificios de azulejos y su encanto atlántico es un lugar al que no importa volver. Y, siendo honestos, no está nada mal si eres un estudiante de Erasmus. El coste de la vida es bastante parecido al nuestro, y su clima también. La capital portuguesa es preciosa, pero no sólo podrás disfrutar de sus edificios y monumentos. También tienen muy buenos locales en los que bailar hasta el amanecer. 


Colmar, Francia 


Quizás nunca hayas oído hablar de la coqueta Colmar. Esta ciudad surcada por canales, con un casco antiguo más que bonito y rincones pintorescos es un buen lugar para irte de Erasmus. Al no ser un lugar demasiado popular podrás perfeccionar el francés sin renunciar a la fiesta y la movida estudiantil. Te parecerá que estás dentro de un cuento, entre tanto edificio renacentista. 


Lovaina, Bélgica 


Hablar de Lovaina es hablar de experiencias Erasmus. Esta ciudad de la parte flamenca de Bélgica se desvive por los estudiantes, que son gran parte de sus ciudadanos. Quizás no sea tan barato como los países de Europa del Este, pero aquí saben pasarlo bien. Y no te preocupes si no hablar francés ni holandés ni flamenco, en inglés deberías ser capaz de defenderte en cualquiera de los muchos bares y clubs que están por todas partes. 


Heidelberg, Alemania 


Heidelberg tiene la universidad más antigua de toda Alemania, pero no te pienses que por eso va a ser aburrida. Cruzada por un río y con un entorno precioso, uno de cada cinco habitantes de la ciudad son estudiantes universitarios, así que fiesta y nuevos amigos no van a faltar. Además de salir por los bares y clubs, disfrutar de la gastronomía alemana y vivir la experiencia Erasmus no te pierdas las rutas por los viñedos de la zona. 


Fuente: Skyscanner

viernes, 25 de julio de 2014

Frisia, la Holanda entre mareas


Dios creó casi todo el mundo. Holanda se la dejó a los holandeses; siguen en ello y aunque llevan bastante más de siete días, la verdad es que les está quedando hermoso. 



Frisia es una de las doce provincias de los Países Bajos en la que por supuesto podemos encontrar el medio ambiente domado característico de esta nación: polders, diques, molinos, canales…Tampoco faltan preciosas ciudades, ovejas, apacibles rutas en bicicleta, vacas, quesos y zuecos. 


Pero aparte de contar con una cultura e idioma propios, el frisón, que les diferencia del resto de Holanda; aquí descubrimos la mayor extensión de lagos interiores conectados de Europa, una oferta insuperable para los aficionados a los deportes acuáticos, bonitas playas, las Islas Frisias holandesas y el Parque Nacional del Mar de Wadden (compartido con Alemania y Dinamarca) declarado Patrimonio de la Humanidad en 2009 por la UNESCO, gracias a su fantástica biodiversidad. 


1. Texel. Entre mareas 



Terraza del restaurante Toren en la playa 29 junto al faro de Texel. Playas blancas donde pasear durante horas y no ver un alma; tan impresionantemente anchas, que apenas se ve el mar. 

Texel es la mayor y más visitada de las cinco islas Frisias holandesas: Texel, Vlieland, Terschelling, Ameland y Schiermonnikoog. El poco profundo mar de Wadden se alimenta en las mareas altas por las ricas aguas del mar del Norte. Cuando se retira, en las zonas entre mareas, todo se llena de vida y comienza el “wadlopen” (andar sobre el barro del mar), una curiosa actividad para los amantes del senderismo, las aves y los animales salvajes. ¡El gran espectáculo de la naturaleza holandesa! 

La biodiversidad, una buena oferta de ocio, el carácter relajado de los habitantes, los casi treinta kilómetros de costa y unas excelentes comunicaciones por ferry -que en apenas media hora nos lleva a Den Helder (en la Holanda continental)- hacen de Texel el principal destino turístico del resto de holandeses y de muchos alemanes. 


Ecomare es un museo, acuario y zoo marino, a la vez que un centro de información sobre la naturaleza, los animales y la influencia del hombre en el mar de Wadden y el mar del Norte. También es un refugio de animales enfermos de la zona. Está ubicado en el Parque Nacional de las Dunas de Texel, donde vive una colonia permanente de focas. 

Son tan ecológicos por estas tierras que hasta las ballenas echan una mano. Hace unos años, durante la disección por los empleados de Ecomare de una ballena que varó en un banco de arena cercano a la isla, encontraron 83 kilos de ámbar gris (de gran valor para la industria del perfume) en el recto del animal. Un tesoro de 500.000 euros, empleado en la ampliación y mejora de las instalaciones. ¡Eso es autofinanciación y lo demás tonterías! 


El cordero de Texel, superior en número a los 14.000 habitantes de la isla, está considerado una delicia en el mundo gastronómico por su carne tierna, jugosa y ligeramente salada. El secreto no es otro que la libertad, el aire marino y los pastos salobres en los que se alimenta. Pero aquí encontramos más peculiaridades autóctonas: todos los veranos se celebra la Round Texel Race (la mayor regata de catamaranes del mundo) y un festival de blues. Todo bien regado por la cerveza local, de nombre Texel (cómo no). 

2. Vlieland, dunas y bosques 



Me encanta esta isla virgen y serena, de apenas 1.100 habitantes, en la que no se admite introducir coche particulares. Todo el mundo sabe que la taxista se llama Paola y que la bicicleta es protagonista absoluta gracias a sus veintiséis kilómetros de carril bici. Vlieland –o Vlibiza, como la llaman por ser frecuentada por famosos- es la isla Wadden más alejada del continente. Posee un gran bosque, dunas, marismas, santuarios de aves y una mayor proporción de días de sol al año que la Holanda continental. Además de un pequeño pueblo (Oost-Vlieland) con numerosos edificios históricos, veinte kilómetros de amplias playas de arena, restaurantes, cafés con encanto y una oferta entre hoteles, casas, bungalows y campings de unas 6.500 plazas. Todo ello hace de este recóndito lugar el perfecto destino familiar o romántico para turistas tranquilos. ¡Abstenerse hiperactivos! 


El Vliehors Expres es un autobús con cuatro ruedas de tráiler cuyas cubiertas de caucho están rematadas por palabras troqueladas. Así, al transitar las pistas imprime poemas en la arena. Este vehículo trovador nos transporta al llamado Sahara del Norte, espectacular área de veinte kilómetros de costa, entre dunas y arenas blancas, en donde encontramos el Drenkelingenhuisje. Ubicado en mitad del fin del mundo, este antiguo refugio de náufragos en desuso desde 1953 es hoy día un hermoso lugar donde se celebran bodas, además de un singular museo de todo lo que aparece en la playa: desde una garrafa con cuatro siglos de antigüedad de la Compañía de las Indias Orientales, a dentaduras postizas y esqueletos de ballena. 

 
Abandonamos las islas Frisias camino de Harlingen en el ferry regular; un gigantesco barco con todas las comodidades. El viajero puede depositar cuanto equipaje quiera de forma gratuita en unos carros habilitados en el muelle. ¡No se preocupe, nadie le robará las maletas! Estas son cargadas en el barco por los operarios, que las descargan también a la llegada. La travesía de algo más de noventa minutos, cuesta unos veinte euros. 
 

3. Harlingen, la puerta al Mar de Wadden 



Las zonas de canales penetran profundamente por el centro de la ciudad. En la imagen, un grupo de turistas alemanes entrando en su barco de alquiler. Es otra opción habitual por estas tierras para desplazarse y alojarse al razonable precio (teniendo en cuenta que alberga hasta veinticuatro personas) de mil quinientos euros el fin de semana. ¡Cervezas no incluidas! 

Harlingen, puerto antiguo e histórico frecuentado por las tradicionales barcazas de vela holandesas, cuenta con astilleros y una importante flota pesquera. Además es el indiscutible centro neurálgico de esta ciudad de 15.000 habitantes y en verano se convierte en uno de los destinos más frecuentados de Holanda; entre otras razones porque alberga la terminal del ferry que comunica con las islas Terschelling y Vlieland. 


Situada al noroeste de Frisia continental, en la costa del Mar de Wadden (con lo que significa de reclamo para los visitantes), Harlingen también ofrece encantos especiales como pasear por sus muelles, contemplar numerosos edificios históricos y las espectaculares torres de sus iglesias, dormir en las alturas del faro (reformado en hotel con vista panorámica a la marina) o desplazarse a la cercana Franeker donde se encuentra elPlanetario enfuncionamiento más antiguo del mundo; el edificio es monumento nacional y entre relojes y otras joyas, alberga en el techo de la sala de estar de la casa, un modelo en movimiento con precisión del sistema solar construido entre 1774 y 1781. 

4. Leeuwarden, capital de Frisia 



Capital de Frisia, Capital Europea de la Cultura en 2018. Leeuwarden es una ciudad universitaria de unos 100.000 habitantes, animada vida nocturna, más de 500 monumentos, amplia oferta cultural, y principio y fin de la Elfstedentocht o Carrera de las Once Ciudades, un recorrido de 200 kilómetros entre canales helados y la mayor competición de patinaje sobre hielo del mundo. Sólo se celebra en los inviernos más duros. 

En la imagen superior se muestra una panorámica desde la torre Oldehove, construida entre 1529 y 1533: principal icono de la villa. Es la torre más famosa de Holanda por estar aún más inclinada que la de Pisa. El proyecto que inicialmente incluía elevarse hasta los ciento veinte metros se torció desde el principio por lo que obviamente no llegó a completarse. Muy recomendable subir los 183 escalones que nos llevan hasta arriba desde donde contemplamos sobre unos 40 metros de altura, estas magníficas vistas. 

El centro histórico ofrece a los visitantes unas 450 habitaciones. De entre todos los alojamientos el más famoso sigue siendo el Hotel Post Plaza, establecimiento de referencia para reuniones y congresos. Además, la zona antigua es un espacio ideal para contemplar lo que nos rodea: una mezcla en equilibrio entre edificios tradicionales y el estilo de vida moderno de sus gentes. Si deseas ir de compras, encontrarás todo en la bulliciosa Kleine Kerkstraat: una calle con mucho encanto. 


Margaretha Geertruida Zelle, la agente H-21, mundialmente conocida como Mata Hari y la espía más recordada de la historia, nació en Leeuwarden en 1876, siendo fusilada en Francia en 1917, a finales de la Primera Guerra Mundial. 

Pasiones, bailes exóticos, misterio y fantasías para una vida de leyenda llena de amantes. ElFries Museum (museo más importante de la provincia), está dedicado a la preservación de la cultura frisona, e incluye una sala destinada a la vida de tan seductor personaje. Es un hecho probado que Margaretha, lanzó un beso de despedida a sus verdugos y que de los 12 soldados que constituían el pelotón de fusilamiento, sólo acertaron cuatro el disparo. ¡Genio y figura hasta el final! 

5. Workum, por canales 



Workum es una pequeña ciudad de 4.000 habitantes del sudoeste frisio. Su calle principal perfilada por edificios señoriales, acaba en la iglesia de Santa Gertrudis del siglo XV. Aunque no se encuentra en la costa, tiene una historia relevante de comercio marítimo gracias al canal “It Soal”, por donde navega el velero de la fotografía, que conecta directamente la villa con el antiguo mar del Sur, entrante poco profundo del mar del Norte. Tras la construcción en 1932 del colosal dique -será por consonantes-Afsluitdijkel de 32 kilómetros de largo, ahora es elgran lago artificial de Ijsselmeer. 

Se calcula que el 20% de la población holandesa navega. Este tipo de turismo es uno de los principales en Frisia, dado que cuenta con miles de kilómetros practicables en su desarrollada red de canales y grandes lagos. Infinidad de amarres gratuitos, barcos con patrón y camarotes, botes con o sin camarote que se pueden alquilar sin licencia. 


Los quesos holandeses son muy valorados y más si los puedo paladear en la visita a la fábrica de quesos de Workum. De Nylander, granja dedicada a a la producción ecológica de todo tipo de variedades del Gouda, tienen una cabaña de 240 vacas Jersey. Cada ejemplar produce la barbaridad de unos 6.000 litros anuales. ¡La leche! La alimentación del ganado (heno en invierno y hierba el resto del año), el ejercicio en los grandes pastos y una elaboración tradicional, hacen de este queso (otro icono holandés), uno de esos sabores que conquista el mundo. 

6. Hindeloopen, kytesurferos 



La hermosa marina a donde llegan en barco, el viento y la playa en el IJsselmeer (autentico mar interior holandés), perfecta para la práctica del kytesurf, convierten a la pintoresca ciudad de Hindeloopen de mil habitantes, en destino habitual de alemanes y turismo deportivo. Sin olvidar sus puentes de madera, fachadas típicas de casitas de muñecas y el Schaatsmuseum, museo de patinaje sobre hielo. 

Entre verdes pastos con aromas de sosiego, un mar de bicicletas, barcos, canales tranquilos, grandes lagos, ciudades y pueblos, Frisia es una delicia cercana en donde perderse. Siempre que no nombres a Iniesta o al Duque de Alba… ¿he hablado de la simpatía y amabilidad de sus gentes? ¡Bienvenidos al Norte!

Fuente: Cadena SER