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jueves, 9 de octubre de 2014

10 lugares increíbles de Sudamérica: en imágenes

Echa una ojeada a vista de pájaro desde la comodidad de tu escritorio, o desde el tren, o desde donde sea que estés leyendo esto. Recorre algunos de los lugares más alucinantes de Sudamérica y, por qué no, si puedes, ve a verlos en persona... en algún momento de tu vida. 


1. Cataratas del Iguazú (Argentina/Paraguay/Brasil) 


Si vas a ver cataratas, hazlo a lo grande. Las Cataratas del Iguazú están formadas por 275 saltos que dan pie a una de las cataratas más grandes del mundo, tanto que se extienden a lo largo de la frontera entre tres países. El mayor de los altos alcanza ni más ni menos que 80 metros de altura. 


2. Praia Vermelha, Río de Janeiro (Brasil) 


Muy conocida por el voleibol playa y la canción homónima de Barry Manilow, Copacabana se lleva toda la fama mientras que la pobre Praia Vermelha, más pequeña, carda la lana a su sombra. Sube con el teleférico hasta el pico Pan de Azúcar para estas vistas, de las que disfrutó 007 mientras luchaba con Tiburón en Moonraker. 


3. Parque Nacional Torres del Paine, Patagonia (Chile) 


¿No te recuerda esta imagen los documentales del National Geographic sobre el cóndor andino? ¡Menudos paisajes! Pues eso, un lugar para experimentar los Andes en todo su esplendor es el Parque Nacional Torres del Paine, una magnífica región de macizos cubiertos de glaciares, montañas salpicadas de nieve, altísimas cimas, lagos de inmaculadas aguas azul claro, cristalinos ríos destelleantes y guanacos, esos animales con aspecto de llama. 


4. Huacachina (Perú) 


En el lugar en el que se levanta Huacachina no había nada hasta la década de 1930, cuando unos peruanos creyeron que sería buena idea construir alrededor del lago... un auténtico oasis en el desierto. En la actualidad, como era de esperar, atrae a muchos turistas que esperan llegar y ver a la legendaria sirena que dicen vive en el lago... y que se dedican a ir en buggy por las dunas. 


5. São Paulo (Brasil) 


En lo referente a puentes, el Octávio Frias de Oliveira es un ejemplo muy interesante. Los aficionados a los puentes comentan entusiasmados que es el único del mundo con dos pistas curvas sostenidas por una única estructura de hormigón. También es un hervidero en lo que respecta a delitos: no hay manera de que dejen de robar desde cables hasta luces.


6. Salvador de Bahía (Brasil) 


La «capital de la alegría de Brasil» debe este apelativo a su tendencia a montar fiestas, fama alimentada sin duda por enormes cantidades de ron (para mantener el cliché). El punto culminante de su calendario social es el carnaval de la ciudad, oficialmente la fiesta más grande del planeta, cuando cuatro millones de personas se pasan una semana entera muy «alegres» para luego jurar no volver a beber ron en la vida. 


7. Huayhuash (Perú) 


No, no hemos estado trasteando con el Photoshop, y es que la ruta por Huayhuash, en la cordillera homónima de los Andes, fue considerada la «segunda ruta más bonita del mundo» por la revista National Geographic. ¿Impresionante, verdad? 


8. Montevideo (Uruguay) 


Te diriges al paseo marítimo para contemplar la puesta de sol y dar un paseo con la intención de hacer hueco para un enorme y copioso sándwich de carne con huevos y vegetales (la especialidad uruguaya, el chivito, o «bomba de colesterol») y mira con qué te encuentras. El tiempo en Montevideo suele ser subtropical, aunque parece ser que la aguanieve es un «fenómeno habitual» en invierno. 


9. Bogotá (Colombia) 


A lo mejor te desanima la reputación de peligrosa de Colombia, y, aunque sí es verdad que quizá no sea muy seguro pasearse bien entrada la madrugada con un par de martinis de lichi de más por Bogotá, eso pasa en cualquier parte. No te pierdas la zona histórica de la ciudad, La Candelaria, y oriéntate (es gigantesca) cogiendo el teleférico que sube al cerro de Monserrate. 


10. Machu Picchu (Perú) 


Como era de esperar, no podíamos dejarlo fuera de la lista. Se puede llegar a subir hasta lo alto de la montaña que ves aquí, aunque un requisito imprescindible es no tener ni pizca de vértigo. 


Fuente: Skyscanner

martes, 30 de septiembre de 2014

Galifornia: parecidos razonables entre las dos costas oestes

Incrédulos: dícese de aquellos que tildan el noroeste de la península como un cubito de hielo donde no deja de llover. Galifornianos: dícese de aquellos que rompen con los tópicos y encuentran en Galicia el verano en todo su esplendor, en playas de bandera azul y paisajes paradisíacos. Y que sí, que el agua del Atlántico está helada y que si en Galicia tienen unos 70 términos para definir la lluvia “por algo será”. Pero quien avisa no es traidor: los veranillos del noroeste, son Galifornia pura.


 

PARASOL Y CREMA 


Freak-show a lo Venice Beach 


Al igual que Patti Smith le cantó a Redondo Beach y Coutney Love a Malibu, los Siniestro Total le cantaron a Samil (y a las Cíes). Y no, no es baladí. Las playas de Galicia son otra cosa: algunas más salvajes, casi metidas en el monte (o más bien, como recién salidas de él), otras más típicas y tópicas, como la de Samil en Vigo. La vida en la larga Samil (de casi dos kilómetros) gira en torno al paseo, con sus restaurantes, canchas de baloncesto, terrazas e incluso piscinas. Pero más allá de la mole de cemento (que ocupa unas antiguas dunas naturales...), tiene cierto encanto hortera, tan de merenderos a rebosar de gente, de vacaciones de otra época, de neveras repletas de tuppers, de esa playa de familia numerosa, de típico grupete de amigos ejercitándose sin camiseta en un gimnasio improvisado, echando la pachanga al sol o patinando en las pistas del otro lado del paseo. Es otro mundo. No muy diferente del freak show americano (y digo freak show con todo el 'agarimo') de playas como Venice. 


Playas salvajes a lo Big Sur 


Y luego tenemos las calitas, las playas salvajes, las escondidas entre pinares y carballeiras... Esas son las playas “más Big Sur californiano”, como los acantilados de la Costa da Morte. Esta tierra legendaria de mareas violentas se da un respiro en playas como O Rostro (¿quizás uno de los mejores atardeceres de la Comunidad?) o la de Carnota, siete kilómetros en donde encontramos dunas, marismas y un arenal con unas vistazas al Cabo Fisterra. 

Incluso existen playas que son obras de arte. Es el caso de Arealonga cuyo difícil acceso lleva a una recompensa mayor: la playa está situada junto al castro de Baroña, milenios de historia mezclados con torsos al sol. Esto es Galicia. La playa de las Catedrales es arte natural. Las formaciones rocosas invitan (con la marea baja) a pasear entre grutas, cavernas y galerías creadas por la erosión del bravo mar. 

La guapura continúa hacia el sur, hacia las Rías Baixas, con incontestables reinas de la belleza como Melide, dentro del espacio natural de Cabo Home, o la playa de Barra, recogida e íntima, perfecta para tomar el sol completamente desnudos. Pero además de los arenales, la costa gallega está para investigarla, cala a cala. 



Más allá de C(g)alifornia: el toque caribeño 


Las Islas Cíes y las Islas Ons, más que Galifornia son una suerte de Caribe gallego. Se merecen un punto y aparte: se merecen un par de días de exploración, caminata, playa y achicharramiento al sol. Aquí se encuentran las playas más bonitas (como Rodas o Nosa Señora en Cíes; Melide o Pereiro en Ons) aquí el sol pica hasta quemar y el agua congela hasta entumecer las articulaciones (qué se le va hacer, no podía ser perfecto). Recomendamos ser previsores en épocas veraniegas para reservar plaza en ambos cámpings. Pero más allá de playa, lo suyo es patearse las islas, observar la fauna y las vistas al Atlántico abierto o a las rías. Demasiado. 

FAUNA 


Para los noveles en el arte del playeo gallego, avisamos de la existencia de algún que otro ser marino puñetero. No se trata del tiburón blanco de las costas americanas (aunque dudas, "habelas haylas"). En Galicia son más de golfiños (delfines, pero de los otros 'golfiños' también hay) y de fanecas, unos pequeños peces con espinas venenosas en su cabeza que se esconden bajo la arena esperando a que un pie desnudo las pise. Escuece muchísimo. Llevad cangrejeras si el puesto de la Cruz Roja está lleno de bañistas cojos. Y cuidado con las gaviotas. Se han visto especímenes hiper-evolucionados capaces de robar el típico bocadillo de playa con pasmosa facilidad. De hecho, hay testigos de cómo no le hacen ascos ni al mismísimo papel de aluminio. Están organizadas. Se han especializado. Y hay que temerlas. 


DEL 'BEACH CLUB' AL CHIRINGUITO


Existe una leyenda en Galicia, la del 'lobishome', el hombre lobo que se transforma por las noches y recorre los pueblos buscando víctimas. No muy lejos de la realidad, las noches de Galicia transforman a cualquiera. La cultura del disfrute a la luz de la luna es otra cosa. En verano destacan las fiestas en la playa, los chiringuitos con vistas a las rías, los pueblos que se transforman en verano al igual que esos hombres-lobo. Es el caso de Bayona o Portonovo, conocidos por las discotecas que cierran sus puertas al amanecer. No podemos olvidarnos de mitos playeros como Playa Club en la mismísima Riazor, en la Coruña, o geniales lugares donde tomar un cóctel con la brisa atlántica de protagonista como La Vela o el Pénjamo (Vigo y Nigrán, respectivamente). 


ROAD TRIP


Por la costa, de Los Ángeles a San Francisco:


Hazte la ruta de las Rías Altas (de Ribadeo a la Coruña, por ejemplo, con paradas obligatorias en Viveiro y Ortigueira), o la de las Baixas (Muros, Rianxo, Vilagarcía, Cambados, Sanxenxo, Marín, Bueu, Cangas, Moaña, Vigo, Nigrán, Baiona...), playa a playa (y curva a curva). 

El interior, de Los Ángeles a Las Vegas: 


La diferencia es clara: en Galicia esto de los grandes páramos y desiertos no se estila. Tampoco se estila la palmera: se estila el pino, el carballo (incluso el eucalipto), las grandes fragas... No se estila el motel americano, se estila el hostal de pueblo, la casa de piedra, las poblaciones dispersas. Podríamos proponer miles (da para otro tema), pero os recomendamos un trekking hasta la cascada del río Toxa (Bandeira-Silleda), uno de los enclaves más bellos de Galicia, un paseo por el Bosque do Rexo (marcado por las obras de Agustín Ibarrola) o el recorrido de los molinos del Parque Natural del Río Barosa, entre Pontevedra y Caldas de Reis. 


EL ORANGE COUNTY DE LAS RÍAS BAIXAS 


Por tener, Galifornia tiene hasta su propio 'Orange County': la isla de Toralla en Vigo es un promontorio rocoso y privado, donde los grandes casuplones con piscina y con vistas al infinito de la ría (con las Cíes al frente) son los protagonistas. El acceso es solo para vecinos, pero podrás disfrutar de dos pequeños arenales protegidos por muros (más bien lo que protegen son las casas) bastante menos masificados que la playa del otro lado del puente, el Vao. 


LA ISLA-PRISIÓN 


Alcatraz-San Simón. Si San Francisco presume de destino morboso con la isla – prisión de Alcatraz, los gallegos también. Una antigua cárcel, que también fue horfanato y terminó siendo leprosería ocupaba la isla de San Simón: hoy en día, allí se celebra un festival muy riquiño y con mucho gusto (SinSal San Simón) con cartel secreto hasta el momento en que los artistas rasgan la guitarra. La historia de San Simón está tan llena de anécdotas como Galicia entera, con sus templarios, con su batalla de Rande, su invasión inglesa con el capitán Drake dando el grito de guerra, su uso como campo de concentración durante la Guerra Civil... Si a Alcatraz le han dedicado una serie, con San Simón se pueden hacer una saga entera.

SURF 


Hace unos años no existían escuelas de surf en Galicia. Pero sí surfistas que se subían a las tablas en las playas de Patos, Melide, Malpica, Doniños o Frouxeira. Hoy en día las playas se llenan de neoprenos, aletas, tablas de bodyboard, de kite surf y tablones. No es raro encontrarse con surfistas que se hacen la ruta luso-gallega subidos a una tabla y las escuelas de surf empiezan a hacer mella en los más pequeños. Es el caso de la escuela de la playa de Prado en Nigrán (donde el surfista profesional Gony Zubizarreta empezó a cabalgar las olas), la de la vecina Patos o la Oxigeno Surf School, gestionada por la Federación Galega de Sur en colaboracion con Glass Surf Clube. 


¿UN GOLDEN GATE GALLEGO?


Admitimos que esta afirmación puede estar provocada por un cóctel molotov de sensaciones: esa melancólica que invade a cualquiera que visite la Comunidad gallega y tenga que volver, al alejarse en tren o en coche de los paisajes gallegos y el ver cómo las rías y los montes escapardos se desvanecen dando paso a la meseta española... Vamos, la 'saudade' de toda la vida. ¿Es el Puente de Rande el Golden Gate del noroeste? Este puente 'atirantado' une Redondela con Moaña y su aspecto entre la 'brétema' (la niebla marina), puede ser algo así como una estampa sanfranciscana del Golden Gate. ¿Espejismo o realidad? Galifornia. 


FENÓMENO INSTAGRAM 


Que Galicia es Galifonia y California tiene algo de Galicia, no solo lo decimos nosotros: lo grita Instagram. Levantarse un día en la capital pisando cemento y ver estas fotografías de ese mal llamado noroeste lluvioso nuestro, es un zas-en-toda-la-boca. El mismo Zas! Que ha motivado el artículo. Échenle un ojo y pongan rumbo a Galifornia (con suerte, hará buen tiempo).

Fuente: Traveler

jueves, 18 de septiembre de 2014

9 alternativas europeas a los lugares más visitados del mundo

A menudo no le prestamos demasiada atención a la pequeña y vieja Europa. Comprimida en un espacio bastante pequeño (y más si lo comparamos con el resto del mundo) tiene casi de todo. Desde playas hasta glaciares, nuestro diminuto continente tiene mucho por ofrecer a los que no puedan (o no quieran) cruzar el charco. 

1. Las playas de México o las playas de Grecia

 
Mucha gente sueña con visitar alguna de las paradisíacas playas de México, beber mojitos y disfrutar del sol… Pero si no te apetece pasar unas 10 horas en un avión entonces puedes optar por escaparte a Grecia, uno de los mejores países para ir de vacaciones. Algunas de sus playas más espectaculares están en Zante, con su arena blanca y aguas transparentes… Y si te sigue pareciendo lejos, pásate por Menorca. 



2. La costa de Australia o la costa del Algarve en Portugal

 
Las formaciones rocosas de los Doce Apóstoles en Victoria, Australia, son increíbles. Pero la Praia da Marinha de Portugal no tiene nada que envidiarle. Esta famosa playa del Algarve está rodeada de rocas de formas caprichosas y acantilados con cuevas y calas preciosas. 



3. El desierto de Mongolia o Gran Canaria

 
El desierto del Gobi es un lugar fascinante y, sin ninguna duda, hay algo romántico en la idea de adentrarte en lo salvaje para experimentar la sensación de soledad en este entorno tan inhóspito, con sólo un camello por compañero. Sin embargo, si te apetece una aventura en el desierto sólo tienes que volar hasta Gran Canaria. Esta isla está en la misma latitud que el Sáhara, así que no es ninguna sorpresa que el sur de la isla esté cubierto de dunas de arena impresionantes… y sí, aquí también hay camellos. 



4. Los glaciares de Chile o los glaciares de Islandia

 
Vale, si esto te hace especial ilusión quizás más vale que ahorres porque tendrás que ir cuanto antes. El Glaciar de San Rafael en la Patagonia chilena se está derritiendo rápidamente y los expertos estiman que habrá desaparecido completamente en 2030. Pero, si no te da tiempo, Islandia tiene algunas de las estructuras de hielo más increíbles del mundo. Los paseos por glaciares son una excursión de día popular para muchos turistas y es muy posible que, de paso, también puedas ver alguna aurora boreal. 



5. Las islas de Tailandia o las islas de Italia 


Muchos viajan a Tailandia para saltar de isla en isla en algunos de los archipiélagos más bonitos del Sureste Asiático. Sin embargo, en Europa hay muchas oportunidades de hacer lo mismo. Así que si no te apetece ir muy lejos Italia tiene muchas islas, desde las grandes como Cerdeña o Sicilia a otras más pequeñas como las Pelagi, dos de las cuales están deshabitadas. Aquí también podrás disfrutar del buen tiempo y de los paisajes de postal… pero sin tener que hacer un vuelo de larga distancia. 



6. Los lagos de Tailandia o los lagos de Croacia

 
Lugares tan espectaculares como el lago Cheow Lan en el Parque Nacional de Khao Sok son la excusa perfecta para muchos para subirse a un avión y poner rumbo a Tailandia. Pero los Lagos de Plitvice en Croacia con sus cascadas y bosques exuberantes también son un buen lugar en el que saciar tu sed de agua. Y con motivo. 



7. Las montañas de Nueva Zelanda o las montañas de Italia

 
Nueva Zelanda es el lugar al que todos los amantes de los deportes de aventura sueñan con ir. Sus cadenas montañosas están en lo alto de la lista de lugares que visitar para muchos senderistas, que sueñan con coronar uno de los nueve “Great Hikes” y disfrutar de los paisajes de película del país en el que se rodaron “El Hobbit” y “El señor de los anillos”. Pero si tu presupuesto no te permite ir tan lejos en Italia tienes los Alpes, los Dolomitas y los Apeninos, que satisfarán al montañero que llevas dentro. Ya sabes, ponte las botas de montaña y explora el terreno. 



8. Las montañas de Nepal o los Alpes de Suiza

 
De acuerdo, Nepal tiene el Everest. Y otras siete montañas que están entre las más altas del mundo. Eso no hay nadie que lo discuta. Puedes seguir soñando con coronar un 7.000. Las montañas de Europa quizás no pueden competir en altura, pero sí en paisajes. Los Alpes de Suiza cubiertos de nieve son increíblemente bonitos y una escalada inolvidable para cualquiera que se atreva a intentarlo. 



9. Los volcanes de Indonesia o los volcanes de las Islas Canarias

 
Muchos viajan a Indonesia para mirar a la cara a algunos de los volcanes en activo más violentos del planeta. Hay más de 120 que entran en erupción a menudo, haciendo que Indonesia sea uno de los países más geográficamente inestables del mundo. Si te apetece que tu aventura volcánica sea un poco menos movida las Islas Canarias tienen una cadena de 7 repartidos en sus islas. El Teide, en Tenerife, tiene el título de “la montaña más alta de España” y el tercer volcán más grande del Mundo. ¿Te animas? 



Fuente: Skyscanner

martes, 9 de septiembre de 2014

Escapadas rurales: 10 lugares estupendos en España

¿Sabías que no tienes que irte lejos para disfrutar de una escapada de fin de semana? Un descanso de la ciudad es más que imprescindible, así que hemos querido reunir algunos de los mejores rincones para relajarte.


Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, Aragón

 
Es el segundo Parque Nacional más antiguo de España y si ha llegado a alcanzar la fama que tiene a día de hoy ha sido gracias al boca a boca de turistas, montañeros, naturalistas y científicos que han destacado la riqueza de éste paisaje de Huesca. ¡Escápate a respirar naturaleza a éste maravilloso lugar! 


Circo de Gredos, Castilla y León

 
Éste circo glaciar, es uno de los lugares más mágicos de la Sierra de Gredos, y se sitúa específicamente en el municipio de Navalperal de Tormes, en la provincia de Ávila. Hay una preciosa ruta para verlo que empieza desde el parking de la Plataforma de Gredos. ¡En menos de tres horas desde Madrid estás ahí! 

La Garrotxa, Cataluña

 
La comarca de la Garrotxa, en la provincia de Girona, es uno de los paisajes más inesperados de Cataluña. Desde el parque volcánico, con volcanes tan famosos como el de Croscat y el de Santa Margarida, al pueblo de Besalú y Olot, hasta el lago de Banyoles. Relájate y disfruta al máximo de la experiencia alojándote en una masía tradicional, como el de Mas Can Batlle, muy cerquita de Sant Pau o en el Hotel Can Blanc. Nuestra recomendación es que alquiles un coche en el aeropuerto de Girona para poder moverte a tu aire. 


Hoces del Duratón y Sepúlveda, Castilla y León 


Este Parque Natural es un entorno protegido que recorre las hoces del río en su tramo medio. Es una zona con una riqueza natural inmensa, especialmente en aves, pero también cultural, dónde destacan la ermita de San Frutos y el monasterio de Nuestra Señora de la Hoz, que se alzan en lo alto de los acantilados que rodean las hoces. Esta combinación, hace que sea un destino más que apetecible para una escapada barata en plena naturaleza. A hora y media de trayecto en coche desde la capital, puedes empezar tu paseo desde el pueblo de Sepúlveda, una auténtica joya histórica y gastronómica. Sí, ¡prepárate para uno de los mejores corderos asados que probarás jamás! 


Parques Naturales de Somiedo y Muniellos, Asturias

 
Aunque los parques estén algo apartados uno de otro, ambas son zonas muy especiales y conviene planear tu visita con antelación. El Parque de Somiedo, es un hayedo espectacular, en el que destaca el área del Bosque de la Enraimada, en Coto de Buenamadre. Es un sendero restringido, por lo que hay que mantenerse en silencio y no salirse del camino establecido. Por otro lado, la Reserva de Muniellos, tiene una especial protección por la riqueza ecológica del parque, por lo que su visita está controlada, de manera que sólo se admitan veinte personas diarias. Es necesario hacer una reserva previa, así que míralo de antemano. 


Roncesvalles, Navarra

 
Esta localidad situada en el pirineo navarro, es una de las principales paradas del Camino de Santiago. Un ejemplo excelente de arquitectura medieval con tesoros como el conjunto monumental de la Colegiata, antiguo hospital de peregrinos y la tumba del rey Sancho VII el Fuerte, lo que hacen del pueblo una atracción turística. Además, tienes una enorme oferta de exquisitas casas rurales donde alojarte en los alrededores como, la Casa Rural Enekoizar a 15 kilómetros de Roncesvalles o Binahia a 25 km. 

Astorga, Castilla y León 


En este caso, queremos empezar recomendando una casa de campo donde poder alojarte; El Viejo Molino Cela, es un alojamiento con una fascinante historia detrás, a las afueras de Astorga. Este antiguo molino, ha sido reconstruido utilizando muebles de la época, rescatados por ejemplo, de otras casas del estilo y destacan las impresionantes bañeras de mármol de las habitaciones. Astorga, históricamente ha ocupado un lugar muy importante desde la época de los romanos, siendo un campamento miliar, hasta en la Edad Media, con la Catedral por lo que el patrimonio histórico de la localidad es muy extensa. 


Cedeira, Galicia

 
Esta vez nos vamos a Coruña, específicamente al pueblo costero de Cedeira. Su tranquila playa, ideal para ir con niños porque no hay mucha gente y el oleaje del mar es suave y sus paseos hasta el puerto te conquistarán. Además, si quieres hacer de tu escapada la perfecta escapada rural, te recomendamos al menos una noche en la casa rural A Vía Láctea, ubicada en medio del bosque en Felgosas, a media hora de Cedeira. Disfruta de esta casona de piedra restaurada y sus instalaciones como la piscina interior climatizada. 

Sierra de Grazalema, Andalucía

 
¡Sorprendentemente es la zona que más lluvias registra en España! La Sierra adopta este nombre por el pueblo de Grazalema, en la provincia de Cádiz, donde podrás empezar tu escapada, ya que desde ahí salen muchas rutas y senderos que puedes hacer tanto andando como en bici. En estas rutas, asegúrate de visitar el Pinsapar, la Garganta Verde y el Salto del Cabrero. Y para pasar la noche, ¿qué te parece la Casa Rural Los Mirasoles en la localidad de El Gastor (a media hora de Grazalema)? Con vistas al pantano de Zahara-Gastor, rodeado de bosque, con barbacoa, piscina… Sí, sabemos que suena muy bien. 


“La Ruta de los 8 pueblos”, Comunidad Valenciana

 
La “ruta de los 8 pueblos” consiste en recorrer los ocho pequeños pueblitos que completan el Valle del Gallinero en Alicante. Un recorrido de 16 kilómetros a lo largo de este estrecho valle que empieza en Benirrama, pasando por Benialí, Benissivà, Benitaia, La Carroja, Llombai y Alpatró, y terminando en Benissili. Una de las mayores atracciones de la ruta son las fuentes y lavadoras de la época, convirtiéndose en una muestra ejemplar.

Fuente: Skyscanner

miércoles, 30 de julio de 2014

Las 10 mejores cosas que hacer en Ibiza, si te cansas de la fiesta y la playa

Ibiza es el Paraíso en el Mediterráneo. Nuestro próximo destino ofrece 210 kilómetros de playas (algunas de las mejores de España) y casi 3.000 horas de sol al año, deliciosas calas de aguas turquesas, parques naturales y espectaculares acantilados. ¿Necesitas algo más para unas vacaciones perfectas? Ibiza es ideal para perderse unos días, unos meses o quién sabe si toda la vida.


Una puesta de sol única en Sant Antoni de Portmany


La bahía de Sant Antoni ofrece también muchas actividades pero se conoce, sobre todo por sus puestas de sol. No os cansaréis de verla cada atardecer, mística, sensual y romántica, así es la puesta de sol de la costa oeste ibicenca. Las zonas de Caló des Moro y Ses Variades reúnen cada día a centenares de personas que comparten la magia del ocaso tomando un buen cóctel en alguno de sus locales. Con amigos o solos, lo importante es disfrutar de un momento único e imborrable.


Un capricho hippy en Las Dalias


Si Ibiza es hippy, Las Dalias es su mercadillo hippy más famoso. La Isla Blanca es también el paraíso para los amantes del flower power y este mercado es una de sus paradas obligatorias, aunque no la única. Nació el día de San Valentín de 1985 y hoy tiene ya más de 200 puestos.

El mercado hippy de Las Dalias abre todos los sábados de abril a octubre de 10h a 20h. En 2005 empezó su especial andadura nocturna con el Night Market, que se puede visitar todos los lunes de junio a septiembre, y los martes de julio y agosto. Este mercadillo hippy nocturno abre de las 19h a la 1 de la madrugada. Por si fuera poco, bares, restaurantes y fiestas completan la oferta hippy de Las Dalias.


Darte un paseo por Dalt Vila, en Ibiza ciudad


Cruzar el baluarte de Sant Pere o Es Portal Nou y entrar en la fortaleza ibicenca Dalt Vila es otra de las cosas que hay que hacer cuando se va a la Isla Blanca. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, vale mucho la pena recorrer sus siete baluartes, disfrutar de las impresionantes vistas y viajar al tiempo en el que Ibiza era objetivo de los piratas. Dalt Vila es sinónimo de gastronomía, galerías de arte e historia. El recorrido está perfectamente señalizado.


Adentrarse en la cueva Can Marçà


La cueva de Can Marçá se encuentra en el municipio de Sant Miquel, al norte de la isla y tiene más de 100.000 años de antigüedad. Esta cueva fue utilizada por contrabandistas y todavía hoy se pueden distinguir las señales que marcaban la salida en caso de huida. Espeleólogos y geólogos han conseguido reproducir las cascadas, los cursos del agua y las formas geológicas que caracterizaban la cueva en tiempos remotos. Can Marçà puede visitarse todo el año… y vale muchísimo el viaje.


Por tierra, mar y… ¿aire?


Además del submarinismo y las bicicletas, hay otra manera conocer Ibiza: desde el aire. Y es que, sin ninguna duda, un paseo en globo sobre la Isla Blanca puede ser una de las actividades más sorprendentes de tu escapada o tus vacaciones. Una hora mágica, flotando sobre Ibiza, con el silencio de fondo y unas vistas increíbles. Imposible imaginar un bautismo de aire mejor.


Vestir de blanco con Moda Adlib


El estilo ibicenco nos tiene el corazón robado ¿o no? La Moda Adlib nació en 1971 y fue impulsada por la princesa yugoslava Smilja Mihailovitch para que la mujer pudiera vestir con comodidad y libertad. Se caracteriza por un estilo artesanal donde el color blanco comparte el protagonismo con el encaje, los bordados, el ganchillo y los tejidos naturales. Como decía la princesa: “Vístete como quieras, pero con estilo”. Le faltó añadir, por supuesto, con estilo Adlib.


Conocer la iglesia fortificada de Santa Eulària


Los pueblos de Santa Eulària, Santa Gertrudis, Jesús y Sant Carles, forman el municipio de Santa Eulària des Riu, el segundo más grande de la isla, por detrás de Ibiza. El pueblo de Santa Eulària está coronado por es Puig de Missa donde luce una bonita iglesia fortificada. Otros de los atractivos del municipio son sus mercadillos y las espectaculares vistas que ofrece la Torre de Campanitx.


Ver pinturas rupestres en Ses Fontanelles


Cerca de Sant Antoni encontramos la cueva de Ses Fontanelles conocida por su colección de pinturas rupestres. Está situada entre sa Rorada y el Cap Nono y se accede desde Cala Salada. Según el arqueólogo francés Henri Breuil, quien descubrió las pinturas en 1917, fueron realizadas en la edad de Bronce (1.000 años A.C). La excursión a Ses Fontanelles nos permite disfrutar de los acantilados de la costa norte de la isla.


Rodear la isla a golpe de paddle surf


De la unión de una isla espectacular y uno de los deportes de moda, el paddle surf, nace el SUP Magic Tour: excursiones de cinco días alrededor de Ibiza en SUP (Stand Up Paddle). Esta es, cuanto menos, una manera original de conocer Ibiza e ideal para hacerlo entre amigos o con la familia. Caminar sobre el agua para conocer los rincones más especiales de nuestro Paraíso, calas recónditas y lugares de ensueño que serán la mejor recompensa para las jornadas de paddle surf ibicenco. Las salidas se realizan desde Las Salinas, Cala d’Hort, Cala Bassa, Benirrás y Aguas Blancas e incluyen instructores profesionales y todo el material de SUP necesario.

La oferta náutica de Ibiza no se queda en el Paddle Surf y hay numerosas empresas que ofrecen todo tipo de actividades igualmente divertidas.


Más allá de Ibiza… Formentera


Y si estamos en Ibiza, tenemos que conocer la pequeña de las Pitiusas: Formentera. Poco podemos decir de esta preciosa isla que no se haya dicho ya: su luz, sus caminos, sus calas, sus aguas turquesas, los faros… Parece salida de un sueño pero es real. No poner los pies en Formentera es pecado, seguro. ¡Sí o sí hay que ir!


Y, por último, no os olvidéis de probar la gastronomía de la Isla Blanca y sus vinos. La noche mejor la dejamos para otro día, porque da muchísimo de sí.
 
Fuente: Skyscanner