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jueves, 9 de octubre de 2014

10 lugares increíbles de Sudamérica: en imágenes

Echa una ojeada a vista de pájaro desde la comodidad de tu escritorio, o desde el tren, o desde donde sea que estés leyendo esto. Recorre algunos de los lugares más alucinantes de Sudamérica y, por qué no, si puedes, ve a verlos en persona... en algún momento de tu vida. 


1. Cataratas del Iguazú (Argentina/Paraguay/Brasil) 


Si vas a ver cataratas, hazlo a lo grande. Las Cataratas del Iguazú están formadas por 275 saltos que dan pie a una de las cataratas más grandes del mundo, tanto que se extienden a lo largo de la frontera entre tres países. El mayor de los altos alcanza ni más ni menos que 80 metros de altura. 


2. Praia Vermelha, Río de Janeiro (Brasil) 


Muy conocida por el voleibol playa y la canción homónima de Barry Manilow, Copacabana se lleva toda la fama mientras que la pobre Praia Vermelha, más pequeña, carda la lana a su sombra. Sube con el teleférico hasta el pico Pan de Azúcar para estas vistas, de las que disfrutó 007 mientras luchaba con Tiburón en Moonraker. 


3. Parque Nacional Torres del Paine, Patagonia (Chile) 


¿No te recuerda esta imagen los documentales del National Geographic sobre el cóndor andino? ¡Menudos paisajes! Pues eso, un lugar para experimentar los Andes en todo su esplendor es el Parque Nacional Torres del Paine, una magnífica región de macizos cubiertos de glaciares, montañas salpicadas de nieve, altísimas cimas, lagos de inmaculadas aguas azul claro, cristalinos ríos destelleantes y guanacos, esos animales con aspecto de llama. 


4. Huacachina (Perú) 


En el lugar en el que se levanta Huacachina no había nada hasta la década de 1930, cuando unos peruanos creyeron que sería buena idea construir alrededor del lago... un auténtico oasis en el desierto. En la actualidad, como era de esperar, atrae a muchos turistas que esperan llegar y ver a la legendaria sirena que dicen vive en el lago... y que se dedican a ir en buggy por las dunas. 


5. São Paulo (Brasil) 


En lo referente a puentes, el Octávio Frias de Oliveira es un ejemplo muy interesante. Los aficionados a los puentes comentan entusiasmados que es el único del mundo con dos pistas curvas sostenidas por una única estructura de hormigón. También es un hervidero en lo que respecta a delitos: no hay manera de que dejen de robar desde cables hasta luces.


6. Salvador de Bahía (Brasil) 


La «capital de la alegría de Brasil» debe este apelativo a su tendencia a montar fiestas, fama alimentada sin duda por enormes cantidades de ron (para mantener el cliché). El punto culminante de su calendario social es el carnaval de la ciudad, oficialmente la fiesta más grande del planeta, cuando cuatro millones de personas se pasan una semana entera muy «alegres» para luego jurar no volver a beber ron en la vida. 


7. Huayhuash (Perú) 


No, no hemos estado trasteando con el Photoshop, y es que la ruta por Huayhuash, en la cordillera homónima de los Andes, fue considerada la «segunda ruta más bonita del mundo» por la revista National Geographic. ¿Impresionante, verdad? 


8. Montevideo (Uruguay) 


Te diriges al paseo marítimo para contemplar la puesta de sol y dar un paseo con la intención de hacer hueco para un enorme y copioso sándwich de carne con huevos y vegetales (la especialidad uruguaya, el chivito, o «bomba de colesterol») y mira con qué te encuentras. El tiempo en Montevideo suele ser subtropical, aunque parece ser que la aguanieve es un «fenómeno habitual» en invierno. 


9. Bogotá (Colombia) 


A lo mejor te desanima la reputación de peligrosa de Colombia, y, aunque sí es verdad que quizá no sea muy seguro pasearse bien entrada la madrugada con un par de martinis de lichi de más por Bogotá, eso pasa en cualquier parte. No te pierdas la zona histórica de la ciudad, La Candelaria, y oriéntate (es gigantesca) cogiendo el teleférico que sube al cerro de Monserrate. 


10. Machu Picchu (Perú) 


Como era de esperar, no podíamos dejarlo fuera de la lista. Se puede llegar a subir hasta lo alto de la montaña que ves aquí, aunque un requisito imprescindible es no tener ni pizca de vértigo. 


Fuente: Skyscanner

lunes, 6 de octubre de 2014

Xi’an sin guerreros

Sí, fue el descubrimiento casual en 1974 de las 8000 estatuas de terracota lo que ha hecho que Xi’an sea conocida mundialmente, pero esta ciudad china tiene mucho más que ofrecer. Desentrañamos los atractivos por los que deberías conocerla más allá de la ineludible visita a los compañeros de ultratumba del primer emperador.


 

LA MURALLA


El tamaño y la solidez de su estructura hacen que nos inclinemos ante el poder de los emperadores chinos. Es de esos monumentos que nos transporta instantáneamente al pasado y el contundente recordatorio de la época en la que la mayor parte de las ciudades chinas estaban fortificadas (hoy es la única muralla intacta que se conserva y ayuda a hacernos una idea de lo que eran, por ejemplo, las de Pekín antes de que fuesen derribadas en los años 50). 

El recorrido por su perímetro –en bicicleta preferentemente porque 14 kilómetros cuestan lo suyo- deja sin aliento por la anchura y amplitud de la construcción. Asomándose a sus almenas, al atardecer, se asiste a la vida en los parques que la circundan (con chinos haciendo taichi, aerobic o baile), y comparar exterior e interior del perímetro amurallado nos proporciona una visión del pasado y presente de China, con los grandes centros comerciales y rascacielos desafiando la altura del centro histórico. El camino de la muralla es hoy la calle más despejada, agradable y con mejores vistas de la ciudad. 


LA TORRE DEL TAMBOR Y LA TORRE DE LA CAMPANA


Si la proverbial contaminación de Xi’an –últimamente más controlada– nos lo permite, las torres del tambor y de la campana asomarán saludándonos en el clásico eje norte-sur del centro de la ciudad –estructura urbana que se repite por todo el país–, aunque la del tambor esté un poco desviada hacia la izquierda. Marcaban el amanecer y el atardecer, y aún hoy sirven de referencia como centro de la ciudad –la de la campana– y acogen espectáculos en los que los tambores consiguen que te vibre hasta el estómago (obviamente, la del tambor). 


EL BARRIO MUSULMÁN


El hogar de la comunidad Hui en la ciudad es uno de esos amalgamas de la historia que nos vuelven locos porque por momentos te confunden sobre si estás en un zoco de Marrakech o en el corazón del norte de China. Si ya buena parte del país se nos aparece como un gigantesco bazar, estas callejuelas multiplican el efecto. Hay souvenirs de madera y de jade, juegos de palillos y tableros de mahjong, especies del oriente próximo y del lejano, sedas, frutos secos y mujeres con hiyab vendiendo el libro rojo de Mao en un contraste único e inolvidable. 


LA GASTRONOMÍA 


La pasta es, más que el arroz, el plato omnipresente de Xi’an, ya sea en fideos finos, gordos o anchos (delicioso el biang biang mian, una especie de sopa de fideos con carne y tomate). Se impone probar la comida callejera del barrio árabe, todo un ejemplo de food trucks fuera de toda sospecha de ser trendy. En estos puestos sirven pinchos de diversas procedencias, dulces que podrían ser libaneses, aparecen repentinos aromas a kebab, por todas partes se ofrece el pan relleno de cordero convertido en una especie de hamburguesa local y el caqui y la granada nos tientan en forma de pieza de fruta o de zumo recién exprimido. 


LA GRAN PAGODA DEL GANSO SALVAJE


Este edificio del siglo VII y los jardines que le rodean son ejemplo de la arquitectura de la dinastía Tang, la de los emperadores que dejaron una huella más profunda en la ciudad (su nombre es el reclamo para actuaciones de danzas clásicas y cenas-concierto). Su sobria estructura piramidal es también uno de los referentes de la expansión del budismo en China, al albergar una de las escuelas y centros de traducción de textos budistas más importantes del país, construida en torno al cuidado de los textos que el monje Xuanzang trajo de India. 


LA MEZQUITA


Entre el bullicio del barrio musulmán aparecen los muros de la tranquila mezquita de la ciudad, todavía en uso. Es un placer pasear por ella encontrando los elementos clave de los edificios musulmanes –el agua, los patios, las celosías- pero mezclados con las pagodas y estructuras chinas. Entre sus salas en las que se exhiben libros de estudio y fotografías de visitantes ilustres (familia real española incluida) se pasea entre los miembros de la comunicad musulmana local enfrascados en sus abluciones o atentos al minarete para llamar a oración, de silueta inconfundiblemente oriental. Una de esas visitas que te hacen ver lo volubles que pueden ser tus ideas sobre los países, las religiones y las fronteras.

 

Fuente: Traveler

jueves, 2 de octubre de 2014

Las 10 mejores cosas gratis que hacer en Berlín

“Pobre pero sexy”. Este lema tiene sus razones. En primer lugar porque en Berlín parece que hay más creatividad que dinero y, en segundo, porque hay muchísimas actividades gratis con las que disfrutar de tu visita sin rascarte el bolsillo. 

1. Museos e historia 


Berlín está llena de historia y si la que más te interesa es su historia reciente y la reunificación de Alemania no te puedes perder la East Side Gallery ni el Memorial del Muro de Berlín. 

Estos dos museos al aire libre conmemoran la división de Berlín y el Muro. En la East Side Gallery podrás admirar obras de arte con las que artistas internacionales expresaron su alegría tras la caída del muro en 1898. Llegar aquí es tan fácil como andar a lo largo de la calle Mühlestraße – lo ideal sería empezar en la estación de tren de y dirigirte hacia la calle Warschauer Straße. 

El Memorial del Muro de Berlín (o Gedenkstätte Berliner Mauer) se centra en el sufrimiento que la división del país le causó a Alemania. Además de la exposición que hay en el exterior también puedes visitar el Geschützturm y encontrar más información en el centro de visitantes que hay al lado. 


East Side Gallery: ¿Dónde? En Mühlenstraße entre Ostbahnhof (la estación de tren del Este) y la estación de S-Bahn en Warschauer Straße ¿Cuándo? En cualquier momento, pero mejor que haya luz del día. 

Memorial del Muro de Berlín: ¿Dónde? Bernauer Straße 119 (está muy cerca de la estación de S-Bahn de Nordbahnhof, la estación de metro de Bernauer Straße y la de tranvía de Gedenkstätte Berliner Mauer) ¿Cuándo? Mejor visita la exposición al aire libre durante el día; el resto de los lugares están abiertos cada día (excepto los lunes) de 9.30 a 18h. 

2. Mercadillos 


Berlín tiene incontables mercadillos, pero el que está en la zona del antiguo Reichsbahnausbesserungswerk (RAW) es especialmente interesante porque tiene un aire industrial increíble, mucho arte urbano y algunas de las mejores gangas. 

¿Dónde? Revaller Straße 99 (Parada de S-Bahn y metro de Warschauer Str.) ¿Cuándo? Cada domingo entre las 9 y las 19h. 


3. Paseos por la ciudad y tours 


Ya que estás en una ciudad llena de historia, deberías informarte sobre las principales atracciones, en especial sobre las que son gratis. Si te unes a uno de los tours en muchos idiomas de Berlín que salen de la famosa Puerta de Brandemburgo además podrás conocer a muchos otros viajeros. Estas rutas duran tres horas y media y son gratis, aunque se recomienda darle al guía una propina de 3€. El punto de encuentro es junto al Starbucks que hay al lado de la puerta y el tour te enseñará algunos de los mejores rincones de Berlín. Eso sí, lleva calzado cómodo, porque vas a andar mucho. 

Si prefieres ver Berlín por tu cuenta te puedes descargar un archivo en MP3 para descubrir 27 lugares interesantes de la ciudad en esta web: http://www.hoerpol.de/en/ De momento está solo en inglés pero podrás reproducirlo en tu teléfono o tableta y escuchar testimonios de eventos históricos, además de descubrir todos los detalles de cada uno de los rincones. 


4. El karaoke de Mauerpark 


¿Alguna vez habías soñado con actuar sobre un escenario? ¿Y delante de más de mil personas? Pues bien, ¡en Berlín puedes! Los cantantes pueden poner a prueba su talento en el anfiteatro que hay en el Mauerpark. Si sólo quieres ir como público, únete a los cientos de personas que van cada domingo y disfruta del buen rollo. Justo al lado está el legendario mercadillo del Mauerpark. Así que si te gustan las compras, ya tienes dos motivos para ir. 

¿Dónde? Bernauer Strasse 63-64 (cerca de la estación de tranvía de Wolliner Straße y del metro de Eberswalder Straße) ¿Cuándo? Cada domingo entre las 15 y las 20h (el mercadillo está abierto todo el día) 


5. Bailar hasta la madrugada 


¡En el Clärchens Ballhaus se han celebrado fiestas desde hace más de 100 años! Además se usó como escenario para la película Malditos Bastardos de Quentin Tarantino, así que hasta Brad Pitt ha estado aquí. Y como buena sala de baile, hay clases de baile gratis. Te sentirás como si hubieras retrocedido en el tiempo. 

¿Dónde? Auguststraße 24 (cerca de las estaciones de tren de Hackischer Markt y Oranienburger Straße) ¿Cuándo? Abierto a diario a partir de las 11h. 


6. Date un chapuzón en un lago 


Dentro y en los alrededores de Berlín hay unos cuantos lagos que se usan de forma recreativa para nadar o tomar el sol en verano. Especialmente bonitos y accesibles con transporte público (además de un paseíto) son el Tegeler See en el norte de Berlín (la estación de metro más cercana es Alt-Tegel) y el Krumme Lanke (la estación de metro más cercana es Krumme Lanke). Si cuando vas hace buen tiempo anímate a darte un chapuzón. No te arrepentirás. 


7. Salir de fiesta 


El Crack Bellmer es una sala pequeña pero como suele estar abarrotada no tienes que preocuparte si no bailas muy bien, porque casi ni te verán. Está abierta cada día y normalmente los DJs pinchan música House o Deep, los Viernes música Vintage y los domingos también Electro Swing. Una curiosidad: con tu primera consumición el DJ se lleva un euro de propina. 

 ¿Dónde? En la zona RAW, la entrada está en la esquina de Simon-Dach Straße con Revaller Straße (estación de metro y tranvía de Warschauer Straße) ¿Cuándo? Abierto a diario entre las 19h y las 5 de la madrugada. 


8. Berlín desde las alturas 


Para hacerte una idea del tamaño de Berlín no hay nada mejor que subir a las alturas y echarle un buen vistazo. Así que toma nota de estos lugares desde los que podrás ver la capital de Alemania desde arriba. 

Kreuzberg en el Victoriapark 

En el Victoriapark está Kreuzberg, una colina de 66 metros de altura que ofrece grandes vistas de los barrios de Berlín Mitte y Kreuzberg, además de partes del antiguo aeropuerto de Templehof. En tu camino hacia la cima, de paso, párate a admirar las cataratas que hay en plena ciudad. ¿Dónde? Kreuzbergstr. 62 (estación de tranvía Yorkstraße; estación de metro Mehringdamm) ¿Cuándo? A cualquier hora 


 
Si prefieres subir en un ascensor a tener que andar cuesta arriba por una colina, entonces tu lugar perfecto es la cafetería de la Universidad Técnica de Berlín. Está en la planta 20 y desde aquí disfrutarás de algunas de las mejores vistas de la ciudad mientras saboreas comida a precios muy económicos. ¿Dónde? Ernst Reuter Platz 7 (estación de metro Ernst Reuter Platz) ¿Cuándo? De lunes a viernes entre las 9 y las 17h. 

9. Parques, los pulmones verdes de Berlín 


Berlín es una ciudad muy verde en la que relajarse y disfrutar del tiempo es muy fácil. En la mayoría de los parques incluso es posible hacer barbacoas. Uno de nuestros lugares favoritos es el Tempelhofer Freiheit, situado en el antiguo aeródromo del aeropuerto de Templehof. En esta zona, que es más grande que Mónaco, puedes pasear, tomar el sol, o sencillamente venir con un libro a descansar. Suele hacer bastante viento, así que si te gusta hacer volar cometas, tráete una. En la entrada en Oderstraße hay varios lugares en los que podrás demostrar tus habilidades culinarias en la barbacoa. 


¿Dónde? Tempelhof (estación de metro y tranvía de Tempelhof; estación de metro de Leinestraße – cerca de la ubicación de las barbacoas). ¿Cuándo? El parque está abierto cada día de las 6 a las 22.30h. 

10. Música en directo (en la calle o no) 


Berlín es una ciudad muy cultural, artística y variada. Quizás por eso es un lugar excelente para escuchar buena música en la calle. Hay muchos lugares pero te recomendamos que te pases por Mauerpark, Monbijoupark y Maybachufer, que también es muy conocido por su mercadillo, perfecto para encontrar alguna ganga. 


11. Monumento al Holocausto 


El monumento a los judíos de Europa Asesinados es un monumento que te conmoverá. Diseñado por el arquitecto Peter Eisenman es un campo inclinado de 19.000 metros cuadrados sobre el que se sitúan 2.711 estelas de hormigón de alturas diferentes. Pasear entre ellas es una experiencia de otro mundo. Hay un subterráneo anexo en el que están los hombres de todas las víctimas del Holocausto conocidas. 

¿Dónde? Cora-Berliner-Strasse 1 (está casi al lado de la puerta de Brandemburgo) ¿Cuándo? A cualquier hora 


12. La playa de Berlín 


¿Te gustan los malabares y la playa? Entonces acércate a Yaam, donde hay una zona de arena lo más parecida a una playa posible y además podrás poner en práctica tus habilidades de malabarista. Pero si prefieres algo diferente en este lugar en pleno Berlín también hay un espacio para jugar a vóley playa, tenis de mesa e incluso un half pipe. Y por sito todo esto fuera poco, las veladas suelen amenizarse con música en directo y gastronomía africana. 

 ¿Dónde? Stralauer Platz 35 (Ostbahnhof – Estación de tren del Este). ¿Cuándo? De miércoles a domingo a partir del mediodía. 


Fuente: Skyscanner

miércoles, 1 de octubre de 2014

10 maravillas del mundo para tu lista de deseos

¿Un safari en Sudáfrica? ¿Una suite nupcial en las Seychelles? ¿O algo un poco más loco? ¿Adónde te gustaría ir? Hemos elegido 10 lugares excepcionales que tienes que visitar por lo menos una vez en la vida. ¿El año que viene quizá? 


1. Adršpach-Teplicei, República Checa

 
¿Tienes pensado viajar a Praga? Dedica un día a visitar el bonito a la vez que curioso Parque Nacional de las Rocas de Adršpach-Teplice. Los amantes de los saltos de roca en roca (sí, los hay) se volverán locos con las estrambóticas formaciones de arenisca, aunque también se pueden apreciar sin tener que despegar los pies del suelo. 


2. Monasterios de Meteora, Grecia 


Los Monasterios de Meteora son Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Y la verdad es que estas increíbles construcciones de la región griega de Tesalia estilo nido de águila merecen con creces tal distinción. ¿Qué te parecería un rápel por estas pequeñinas? ¿Mejor no? A eso lo llamo yo sensatez. 


3. Salar de Uyuni, Bolivia

 
¿Sabías que el salar de Uyuni, en Bolivia, es el mayor desierto de sal del mundo? Vale, otra pregunta, ¿qué desiertos de sal conoces? Ahí le has dado, ¿eh? 


4. Cataratas del Niágara, Canadá

 
Le llega ahora el turno a una clásica maravilla del mundo: las imponentes Cataratas del Niágara. Aunque hemos puesto Canadá, lo cierto es que una de las tres cascadas que la forman, con el acertado nombre de Cataratas Estadounidenses, está en los Estados Unidos. Las otras dos, las cataratas Velo de la novia y las Herradura de caballo (o Canadienses), se encuentran con orgullo en la parte canadiense. 


5. Seljalandsfoss, Islandia

 
A escala ligeramente menor que las del Niágara, la cascada Seljalandsfoss, en Islandia, es aún más impresionante por sus características. Para disfrutar de unas vistas que no se suelen ver en los salvapantallas de los ordenadores, haz una excursión por detrás de esta belleza de sesenta metros de altura. Eso sí, asegúrate de llevar un buen impermeable. 


6. Bahía de Halong, Vietnam

 
Unas 1.600 islas e islotes salpican la bahía de Halong en un espectáculo de formas y siluetas surrealistas. Nadie vive en estas extrañas y maravillosas moles de calizas del golfo vietnamita de Tonkin porque son demasiado peligrosas. En pocas palabras, porque se hacen pedazos. La caliza no deja de erosionarse, formando un extravagante paisaje marítimo y terrestre de arcos, torres y cuevas. 


7. Aït-Ben-Haddou, Marruecos 


Es posible que reconozcas este lugar. Las ciudad fortificada de Aït-Ben-Haddou, entre el Sáhara y Marrakech, ha sido el set de rodaje estrella de un buen número de películas, como El hombre que pudo reinar, Gladiator, La Momia y La joya del Nilo. 


8. Ngorongoro, Tanzania

 
El que crea que el porte del flamenco (el ave) tiene algo que ver con el flamenco (la danza) no puede estar más equivocado. Y es que no hay más que ver a un flamenco (el ave) de verdad para darse cuenta de lo desgarbados que son los pobres. Para más inri, si los miras de cerca verás que además son bastante feos. Eso sí, hay literalmente millones de flamencos (el ave) en el Ngorongoro, en el Gran Valle del Rift, en el África oriental. Y cebras. 


9. Playa Whitehaven, Australia 


¡Guau! Considerada por muchos la mejor playa de Australia, Whitehaven es algo más tranquila que Bondi en plena temporada surfera. Es una de las muchas playas de aguas turquesas y arena blanca que hay en las islas Whitsunday, cubiertas de bosque tropical, en la costa de Queensland. 


10. Lago Kaindy, Kazajistán

 
Este tiene que ser uno de los lugares más raros del mundo. El bosque bajo el agua del lago Kaindy, en las montañas kazajas de Tian Shan, se formó después de que un terremoto provocase un desprendimiento de tierras que dio paso a este extravagante lugar, con árboles cubiertos por agua con una profundidad de hasta treinta metros. El submarinismo aquí es solo para los más atrevidos. 


Fuente: Skyscanner

lunes, 29 de septiembre de 2014

20 motivos para degustar Macedonia (el país, no el postre)

Las impresionantes vistas sobre el lago Orhid, los caramelos artesanales de los bazares turcos y un vaso de rakia caliente en plena tarde son tres razones de peso para adentrarnos en este singular país de los Balcanes. Con un humor muy peculiar y una adoración descontrolada por las estatuas, los macedonios reciben a los turistas con alegría, entusiasmo y copas de vino de más. Te damos 20 razones para aceptar su suculenta propuesta. 



1) Hay una cosa que debéis saber. Eso de equiparar “macedonia” a una “ensalada de frutas” es algo muy francés, que se desconoce completamente en este país de los Balcanes. Aunque la broma fácil no os servirá, la relación entre el nombre del territorio y el postre es más estrecha de lo que pensamos. 

2) Otra cosa que debéis saber, así de entrada, es que la denominación del país es muy conflictiva. Si le decís a un griego que vais a Macedonia, por ejemplo, os mirará con un profundo recelo y desaprobación (puesto que consideran que eso es una zona de Grecia). Oficialmente, el territorio se conoce como ‘Ex República Yugoslava de Macedonia’ o, en sus siglas en inglés, FYROM. 


3) Los personajes históricos son muy importantes en la cultura macedonia. El aeropuerto lleva por nombre “Alejandro Magno”, y es un homenaje al rey que lideró al país en el siglo IV a.C. En el centro de la ciudad, además, hay una imponente estatua de 26 metros de altura que lo muestra encima de un caballo. 

4) La Madre Teresa de Calcuta también nació y creció en Skopie y su casa está abierta al público. Dentro, se muestran objetos personales de la monja católica, por ejemplo su sari, un libro de oraciones escritas a mano y varios premios recibidos a lo largo de su vida. Muy cerca hay un parque conmemorativo con su nombre, que en realidad era Agnes Gonxha Bojaxhiu. 

5) Pocas palabras definen mejor a Skopie que “multiculturalidad”. La capital ha formado parte de numerosos imperios a lo largo de la historia, incluido el imperio romano, el bizantino y el otomano. No fue hasta 1991 que obtuvo la independencia de Yugoslavia, y hoy en día es un lugar de encuentro entre albanos, rumanos, turcos y serbios. 


6) Esta diversidad cultural se observa en la aglomeración de mezquitas, iglesias y monasterios bizantinos que comparten espacio en la ciudad. Una de las más impresionantes es la mezquita de Mustapha Pasha, construida en el siglo XV. 

7) Los edificios de Skopie, no obstante, son mucho más modernos de lo que parecen. El 26 de julio 1963, un terremoto acabó con el 75% del patrimonio. Una de las construcciones que sobrevivió al seísmo fue la antigua estación de ferrocarriles, cuyo reloj se paró en el momento exacto y todavía hoy marca la hora del terremoto: las 5.17 de la mañana. 

8) Es en el centro histórico dónde parece que el tiempo se haya parado: panaderos trabajando por la tarde, tiendas de caramelos artesanales y hombres jugando al ajedrez en medio la calle forman una imagen muy alejada del estrés de la vida contemporánea. 


9) Muy cerca, la impresionante fortaleza de Kale ofrece excelentes vistas sobre la ciudad. Fue construida con bloques de piedra de la antigua ciudad romana de Skupi, de donde la ciudad actual toma el nombre. 

10) Por otro lado, el Gran Bazar es uno de los lugares con más encanto de la capital –y uno de los más grandes de Europa- y mantiene el espíritu de un auténtico mercado otomano, que lleva más de cien años abierto. 

11) No obstante, el gran símbolo de Skopie sigue siendo el puente de piedra Kamen Most, que también aparece en la bandera de la capital. Construido en el siglo XV, une el caso antiguo con la parte más moderna. 

12) Pero dejemos Skopie para descubrir otros lugares del país. En el sur encontramos a Bitola, antiguamente conocida como la “Ciudad de los Cónsules”. Aquí se juntan casas con fachadas de colores con tranquilos paseos y mezquitas turcas. La calle peatonal de Sirok Sokak es el mejor lugar para tomar un café y ver a la gente pasar. 


13) Los que prefieran las compras pueden ir hasta el bazaar de Bitola, originalmente construido en el siglo XV, o al bezistan, que es el bazar cubierto y ofrece centenares de productos para todos los gustos. 

14) Pero si hay un lugar indispensable en Macedonia, ese es Orhid. El intenso azul del lago, la tranquilidad de las calles empedradas y la impresionante iglesia San Juan Kaneo erigida sobre un acantilado son razones más que suficientes para dedicarle una semana entera. Muy cerca, el pueblo de Struga también merece una visita. 

15) Otra de las postales más típicas de Macedonia es la de un convento que sobresale de un lago de color verde. Se trata de la curiosa iglesia de San Nicolás, en el parque Nacional de Mavrovo, que se convertirá rápidamente en la fotografía ideal para los fans de la serie Les révenants. En invierno, el lago se hiela y la iglesia se recubre de nieve. 


16) La mejor manera de moverse entre ciudad y ciudad es con “taxi”, aunque también hay autobuses que conectan los principales centros. Pongo “taxi” así, entre comillas, porque mucha gente se dedica a ser taxista sin serlo, y son capaces de llevar hasta seis o siete personas en el mismo coche por un precio más que razonable. ¡Bienvenidos a los Balcanes!

17) Pero pasemos ya a la gastronomía. Muy influenciada por las especialidades turcas y griegas, también contiene rasgos típicos de los Balcanes. Uno de los indispensables es el Burek, que es una empanada con queso y carne picada o vegetales. 

18) Como todo país de la zona que se precie, la bebida favorita es el rakia, un fuerte licor parecido al brandy que se obtiene a partir de ciruelas. Muchas familias lo preparan directamente en su casa, y acostumbran a tomarlo antes o después de las comidas. ¿El mejor? El rakia caliente cuando hace frío. 


19) Para acompañar esta fuerte bebida no hay nada mejor que la shopska, una ensalada con queso fresco y tomate. También es muy habitual disfrutar de las comidas con yogur líquido, que se utiliza en diversos postres y salsas. 

20) La cerveza skopsko y el vino Tikvesh, por otra parte, son dos de las bebidas más valoradas. Las bodegas de Tikvesh se pueden visitar, en una ruta que nos lleva hasta fantásticas zonas de viñedos y montañas. Si visitas su web y dices que tienes menos de 18 años, te redireccionan directamente a la página de Disney. ¡Típico humor macedonio!

Fuente: Traveler

jueves, 25 de septiembre de 2014

¡Géiser va!

¿Un mal día de trabajo? ¿Un disgusto? No pasa nada: hasta la madre naturaleza necesita desfogarse. A lo largo y ancho de su extensión, el planeta se toma respiros en forma de géiseres sorprendentes, desde los que invitan a un baño en los Andes hasta los que juegan con el hielo y el fuego en Islandia. Estos son algunos de los chorros de agua caliente más llamativos del mundo. 


01 Un bosque de columnas de vapor

GÉISERES DEL TATIO (CHILE) 



Al pensar en Sudamérica, siempre pensamos en los grandiosos picos de los Andes, pero poca gente sabe que esta colosal cordillera alberga el tercer mayor campo de géiseres del mundo y el que está a mayor altitud. Entre las nubes, a unos 4.300 metros sobre el nivel del mar, el campo del Tatio reúne 64 surtidores activos y un centenar de fumarolas efervescentes, en uno de los entornos más asombrosos del mundo. Ninguno erupciona a muchos metros de altura, pero los visitantes se quedan admirados al contemplar la enorme belleza de las numerosas columnas de vapor que se condensan en el aire glacial del amanecer. Los chorros de vapor se arremolinan y envuelven al visitante semejando una imagen del infierno, y todo ello en medio de un frío glacial y entre silbidos, como si fuera una reunión de teteras. Una red de fuentes termales, ideales para el baño, lo hacen aún más tentador. 

De San Pedro de Atacama salen circuitos a las 4.00 que recorren los 95 kilómetros de distancia. Hay que abrigarse y llevar una toalla. La administración de esta zona corre a cargo de los indígenas atacameños. También se puede alquilar un vehículo en San Pedro o en Calama. 

02 Un auténtico chorro de agua fría

GÉISER DE ANDERNACH (ALEMANIA)



Alemania es famosa por muchas cosas aunque no precisamente por sus géiseres. Pero los tópicos engañan porque aquí, concretamente en Aachen, están las fuentes termales más cálidas de la Europa continental, a unos abrasadores 74 grados. Otro hito: en la pequeña ciudad de Andernach, en la orilla derecha del Rin, provincia occidental de Renania-Palatinado, está el mayor géiser de agua fría del mundo, que se dispara inquebrantable hasta los 60 metros de altura gracias al dióxido de carbono y es una fuente de orgullo de los vecinos de Andernach. 

Desde Frankfurt hay trenes a Andernach (a 132 kilómetros) que siguen la ruta del Rin, una de las más bonitas de Alemania. 

03 Alivio para islas en tensión

GÉISER DE SHIKABE (JAPÓN) 



Japón está inundado de onsens, los tradicionales baños termales. Esta es una tierra geotérmica (las mismas fuerzas que hacen emerger las fuentes termales se manifiestan en forma de volcanes y terremotos), pero para ser una zona tan activa el número de géiseres es escaso; no más de cuatro. En el pueblo pesquero de Shikabe, en la esquina sureste de la prefectura de Hokkaido, hay un orificio pequeño y precioso a pocos metros de la orilla del mar, que erupciona cada diez minutos mientras los visitantes disfrutan en las fuentes termales aledañas. 

Shikabe está a 45 kilómetros de Hakodate, que tiene aeropuerto. El trayecto en tren dura una hora. 

04 País de géiseres

GÉISER POHUTU (NUEVA ZELANDA) 



Cuando los géiseres eran géiseres, Nueva Zelanda presumía de tener el mayor del mundo. El Waimangu tuvo una vida corta pero intensa: en solo cuatro años de actividad, a principios del siglo XX, arrojó chorros humeantes de hasta 300 metros de altura. Waimangu está a 20 minutos al sur de Rotorua y pasear por la zona permite ver espectaculares accidentes termales y volcánicos, como el Inferno Crater Lake, o el Frying Pan Lake, la mayor fuente termal del mundo. 

El país aún presume de tener casi el 10 por ciento de los chorros en activo del planeta (todo un récord para un país pequeño), y los mejores en el Valle Termal de Whakarewarewa. Esta zona geotérmica, cerca de Rotorua, reúne más de sesenta chimeneas, siete de ellas todavía en activo. El Pohutu es la joya de la corona y cada hora libera un feroz chorro de 30 metros. La zona es además uno de los principales centros de la cultura maorí. Los propios aldeanos maoríes son los encargados de guiar al viajero y hablarle de su forma de vida y del significado de las pozas burbujeantes, las terrazas de sílice y los géiseres que, aunque inaccesibles desde el pueblo, se ven fácilmente desde varios puntos estratégicos. 

Para acceder al Pohutu hay que ponerse en contacto con el Te Puia New Zealand Maori Arts and Crafts Institute, a las afueras de Rotorua. 

05 Un valle salvaje y explosivo

VALLE DE LOS GÉISERES (RUSIA)



Kamchatka es una península salvaje y aislada en el extremo este de Rusia, al norte de Japón y más cerca de Alaska que de Moscú. Se extiende a ambos lados del Cinturón de Fuego del Pacífico, lo que da lugar a grandes berrinches tectónicos. El valle de los Géiseres, accesible solo en helicóptero, no se descubrió hasta 1941, pero es el segundo campo geotérmico más grande del mundo con más de noventa chorros en 6 kilómetros de desfiladero. Un signo de su inestabilidad es que en 2007 un deslizamiento de tierra cubrió dos tercios del valle: muchas chimeneas quedaron bloqueadas, pero no la mayor (Velikan, el gigante). 

El valle de los Géiseres forma parte de los volcanes de Kamchatka, protegidos por la Unesco. Se llega vía Petropavlovsk-Kamchatsky, la única ciudad en esta península salvaje. 

06 Termas entre leones y elefantes

LAGO BOGORIA (KENIA)



Leones, leopardos, elefantes, búfalos y rinocerontes son los auténticos protagonistas de Kenia. Sin duda, los safaris son un gran negocio, pero ¿conseguirán serlo también los circuitos de géiseres? En el valle del Rift de Kenia, al norte del ecuador, está el salado lago Bogoria, poco profundo y de 35 kilómetros de largo, en una zona de orígenes volcánicos. El lago alberga la población más grande del mundo de flamencos enanos y es el mejor rincón del país para ver al gran kudu, pero esta reserva protegida es además rica en géiseres. Se han localizado 18 chorros que, junto a numerosas fuentes termales, son famosos por sus propiedades terapéuticas. En las fuentes suele haber algún que otro turista keniata, pero muy pocos extranjeros llegan hasta aquí, lo que resulta muy placentero. Se puede explorar la reserva a pie o en bici, aunque es mejor mantenerse apartado de la pequeña población de búfalos. Hay que entrar en el parque por la puerta Loboi para llegar directamente hasta las fuentes termales. 

El lago Bogoria está 260 km al norte de Nairobi. En el Lake Bogoria Hotel se disfruta de las propiedades rejuvenecedoras de las aguas termales. 

07 Entre el hielo y el fuego

GEYSIR Y STROKKUR (ISLANDIA) 



En los albores del turismo de géiseres, quienes visitaban la atracción estrella de Islandia estimulaban las erupciones arrojando objetos extraños a la chimenea, y claro, el chorro que dio nombre a todos los géiseres enfermó. Las columnas se fueron reduciendo hasta que, en 1916, el Geysir dio su último estertor. Pero la actividad volcánica lo ha reavivado, aunque ahora Haukadalur tiene otro protagonista, su hermano menor, el Strokkur, que se ha convertido en una celebridad gracias a su actividad frecuente; erupciona cada ocho minutos, suficiente para evitar que los turistas impacientes lo obstruyan con porquerías. Los géiseres son solo una de las manifestaciones volcánicas: a veces el agua sale a la superficie en forma de manantiales, piscinas y ríos termales que se convierten en magníficas piscinas geotermales y spas. Los más bonitos son los baños naturales de Mytvan y la Laguna Azul. 

Los circuitos al Geysir forman parte de la ruta Golden Circle, junto a las cascadas de Gullfoss y al histórico Parlamento de Þingvellir. También es fácil llegar por tu cuenta en coche conduciendo 125 kilómetros desde Reikiavik. 

08 Géiseres salvajes

PANGALU (PAPÚA NUEVA GUINEA) 



¿Cuál es la capital de Papúa Nueva Guinea? Buena pregunta. Pocos países resultan todavía tan desconocidos como este, un estado poco desarrollado y uno de los últimos rincones por explorar. Pertenece también al Cinturón de Fuego del Pacífico, donde las erupciones volcánicas, los terremotos y los tsunamis son frecuentes. Sí, también hay géiseres. A mitad de camino por el lado este de la península de Willaumez, en la céntrica isla de Nueva Bretaña, el campo geotérmico de Pangalu exige algo de esfuerzo para llegar, pero hay una buena recompensa en forma de fuentes termales, pozas hirvientes, fumarolas, pozas de lodo y un montón de pequeños géiseres. 

La capital de Papúa Nueva Guinea es Port Moresby. Las islas tienen un clima tropical, pero de mayo y octubre se considera estación seca. 

09 Los géiseres del oso Yogui

STEAMBOAT (YELLOWSTONE, EE UU) 



En realidad, el famoso parque nacional de Yellowstone está en la caldera de un súper volcán, lo que le da una ventaja cuando se trata de grandeza geotérmica. Alberga alrededor del 50% de los géiseres activos del mundo, entre ellos algunos de los más famosos, como el fiable Old Faithful, y también el más grande, Steamboat, aparentemente amable y ubicado en la cuenca del géiser Norris. Aunque lanza chorros de hasta 90 metros, no erupciona con mucha frecuencia, pues entre un gran chorro y otro pueden llegar a transcurrir cincuenta años; tampoco pueden predecirse erupciones menores. Se encuentran en la Upper Geyser Basin, la mayor densidad de fenómenos geotérmicos del parque. Algunos preciosos como el Grand Prismatic Spring, la fuente termal más bonita, están en la Midway Geyser Basin. 

Yellowstone abre todo el año. En temporada alta se llena; en otoño hay menos gente, pero puede nevar, y mucho. 

10 Los inalcanzables

TRITÓN (LUNA DE NEPTUNO) 



Está a más de cuatro mil millones de kilómetros de la Tierra, no es fácil llegar, pero Tritón, la luna de Neptuno, despide ráfagas tremendas, como las de un reactor. En 1989, la misión espacial Voyager 2 captó imágenes de plumas gaseosas de nitrógeno lanzadas a más de ocho kilómetros de la superficie que arrojaban residuos de polvo a más de 150 kilómetros de distancia; el géiser más grande de nuestro planeta, el extinto Waimangu (Nueva Zelanda), subía a 300 metros. Más cerca de casa, los científicos creen que en Marte hay erupciones similares, pero nadie las ha visto. Solo hay que presentarse voluntario a la NASA para ser el primero. Hasta entonces, se puede hacer un circuito guiado por algún observatorio importante, como los de Paranal o La Silla en Chile (www.eso.org) o como lo más cercanos de Calar Alto, en Almería, Roque de los Muchachos, en La Palma, el observatorio del Teide en Tenerife o el de Sierra Nevada, en Granada.

Fuente: El Viajero