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martes, 30 de septiembre de 2014

Galifornia: parecidos razonables entre las dos costas oestes

Incrédulos: dícese de aquellos que tildan el noroeste de la península como un cubito de hielo donde no deja de llover. Galifornianos: dícese de aquellos que rompen con los tópicos y encuentran en Galicia el verano en todo su esplendor, en playas de bandera azul y paisajes paradisíacos. Y que sí, que el agua del Atlántico está helada y que si en Galicia tienen unos 70 términos para definir la lluvia “por algo será”. Pero quien avisa no es traidor: los veranillos del noroeste, son Galifornia pura.


 

PARASOL Y CREMA 


Freak-show a lo Venice Beach 


Al igual que Patti Smith le cantó a Redondo Beach y Coutney Love a Malibu, los Siniestro Total le cantaron a Samil (y a las Cíes). Y no, no es baladí. Las playas de Galicia son otra cosa: algunas más salvajes, casi metidas en el monte (o más bien, como recién salidas de él), otras más típicas y tópicas, como la de Samil en Vigo. La vida en la larga Samil (de casi dos kilómetros) gira en torno al paseo, con sus restaurantes, canchas de baloncesto, terrazas e incluso piscinas. Pero más allá de la mole de cemento (que ocupa unas antiguas dunas naturales...), tiene cierto encanto hortera, tan de merenderos a rebosar de gente, de vacaciones de otra época, de neveras repletas de tuppers, de esa playa de familia numerosa, de típico grupete de amigos ejercitándose sin camiseta en un gimnasio improvisado, echando la pachanga al sol o patinando en las pistas del otro lado del paseo. Es otro mundo. No muy diferente del freak show americano (y digo freak show con todo el 'agarimo') de playas como Venice. 


Playas salvajes a lo Big Sur 


Y luego tenemos las calitas, las playas salvajes, las escondidas entre pinares y carballeiras... Esas son las playas “más Big Sur californiano”, como los acantilados de la Costa da Morte. Esta tierra legendaria de mareas violentas se da un respiro en playas como O Rostro (¿quizás uno de los mejores atardeceres de la Comunidad?) o la de Carnota, siete kilómetros en donde encontramos dunas, marismas y un arenal con unas vistazas al Cabo Fisterra. 

Incluso existen playas que son obras de arte. Es el caso de Arealonga cuyo difícil acceso lleva a una recompensa mayor: la playa está situada junto al castro de Baroña, milenios de historia mezclados con torsos al sol. Esto es Galicia. La playa de las Catedrales es arte natural. Las formaciones rocosas invitan (con la marea baja) a pasear entre grutas, cavernas y galerías creadas por la erosión del bravo mar. 

La guapura continúa hacia el sur, hacia las Rías Baixas, con incontestables reinas de la belleza como Melide, dentro del espacio natural de Cabo Home, o la playa de Barra, recogida e íntima, perfecta para tomar el sol completamente desnudos. Pero además de los arenales, la costa gallega está para investigarla, cala a cala. 



Más allá de C(g)alifornia: el toque caribeño 


Las Islas Cíes y las Islas Ons, más que Galifornia son una suerte de Caribe gallego. Se merecen un punto y aparte: se merecen un par de días de exploración, caminata, playa y achicharramiento al sol. Aquí se encuentran las playas más bonitas (como Rodas o Nosa Señora en Cíes; Melide o Pereiro en Ons) aquí el sol pica hasta quemar y el agua congela hasta entumecer las articulaciones (qué se le va hacer, no podía ser perfecto). Recomendamos ser previsores en épocas veraniegas para reservar plaza en ambos cámpings. Pero más allá de playa, lo suyo es patearse las islas, observar la fauna y las vistas al Atlántico abierto o a las rías. Demasiado. 

FAUNA 


Para los noveles en el arte del playeo gallego, avisamos de la existencia de algún que otro ser marino puñetero. No se trata del tiburón blanco de las costas americanas (aunque dudas, "habelas haylas"). En Galicia son más de golfiños (delfines, pero de los otros 'golfiños' también hay) y de fanecas, unos pequeños peces con espinas venenosas en su cabeza que se esconden bajo la arena esperando a que un pie desnudo las pise. Escuece muchísimo. Llevad cangrejeras si el puesto de la Cruz Roja está lleno de bañistas cojos. Y cuidado con las gaviotas. Se han visto especímenes hiper-evolucionados capaces de robar el típico bocadillo de playa con pasmosa facilidad. De hecho, hay testigos de cómo no le hacen ascos ni al mismísimo papel de aluminio. Están organizadas. Se han especializado. Y hay que temerlas. 


DEL 'BEACH CLUB' AL CHIRINGUITO


Existe una leyenda en Galicia, la del 'lobishome', el hombre lobo que se transforma por las noches y recorre los pueblos buscando víctimas. No muy lejos de la realidad, las noches de Galicia transforman a cualquiera. La cultura del disfrute a la luz de la luna es otra cosa. En verano destacan las fiestas en la playa, los chiringuitos con vistas a las rías, los pueblos que se transforman en verano al igual que esos hombres-lobo. Es el caso de Bayona o Portonovo, conocidos por las discotecas que cierran sus puertas al amanecer. No podemos olvidarnos de mitos playeros como Playa Club en la mismísima Riazor, en la Coruña, o geniales lugares donde tomar un cóctel con la brisa atlántica de protagonista como La Vela o el Pénjamo (Vigo y Nigrán, respectivamente). 


ROAD TRIP


Por la costa, de Los Ángeles a San Francisco:


Hazte la ruta de las Rías Altas (de Ribadeo a la Coruña, por ejemplo, con paradas obligatorias en Viveiro y Ortigueira), o la de las Baixas (Muros, Rianxo, Vilagarcía, Cambados, Sanxenxo, Marín, Bueu, Cangas, Moaña, Vigo, Nigrán, Baiona...), playa a playa (y curva a curva). 

El interior, de Los Ángeles a Las Vegas: 


La diferencia es clara: en Galicia esto de los grandes páramos y desiertos no se estila. Tampoco se estila la palmera: se estila el pino, el carballo (incluso el eucalipto), las grandes fragas... No se estila el motel americano, se estila el hostal de pueblo, la casa de piedra, las poblaciones dispersas. Podríamos proponer miles (da para otro tema), pero os recomendamos un trekking hasta la cascada del río Toxa (Bandeira-Silleda), uno de los enclaves más bellos de Galicia, un paseo por el Bosque do Rexo (marcado por las obras de Agustín Ibarrola) o el recorrido de los molinos del Parque Natural del Río Barosa, entre Pontevedra y Caldas de Reis. 


EL ORANGE COUNTY DE LAS RÍAS BAIXAS 


Por tener, Galifornia tiene hasta su propio 'Orange County': la isla de Toralla en Vigo es un promontorio rocoso y privado, donde los grandes casuplones con piscina y con vistas al infinito de la ría (con las Cíes al frente) son los protagonistas. El acceso es solo para vecinos, pero podrás disfrutar de dos pequeños arenales protegidos por muros (más bien lo que protegen son las casas) bastante menos masificados que la playa del otro lado del puente, el Vao. 


LA ISLA-PRISIÓN 


Alcatraz-San Simón. Si San Francisco presume de destino morboso con la isla – prisión de Alcatraz, los gallegos también. Una antigua cárcel, que también fue horfanato y terminó siendo leprosería ocupaba la isla de San Simón: hoy en día, allí se celebra un festival muy riquiño y con mucho gusto (SinSal San Simón) con cartel secreto hasta el momento en que los artistas rasgan la guitarra. La historia de San Simón está tan llena de anécdotas como Galicia entera, con sus templarios, con su batalla de Rande, su invasión inglesa con el capitán Drake dando el grito de guerra, su uso como campo de concentración durante la Guerra Civil... Si a Alcatraz le han dedicado una serie, con San Simón se pueden hacer una saga entera.

SURF 


Hace unos años no existían escuelas de surf en Galicia. Pero sí surfistas que se subían a las tablas en las playas de Patos, Melide, Malpica, Doniños o Frouxeira. Hoy en día las playas se llenan de neoprenos, aletas, tablas de bodyboard, de kite surf y tablones. No es raro encontrarse con surfistas que se hacen la ruta luso-gallega subidos a una tabla y las escuelas de surf empiezan a hacer mella en los más pequeños. Es el caso de la escuela de la playa de Prado en Nigrán (donde el surfista profesional Gony Zubizarreta empezó a cabalgar las olas), la de la vecina Patos o la Oxigeno Surf School, gestionada por la Federación Galega de Sur en colaboracion con Glass Surf Clube. 


¿UN GOLDEN GATE GALLEGO?


Admitimos que esta afirmación puede estar provocada por un cóctel molotov de sensaciones: esa melancólica que invade a cualquiera que visite la Comunidad gallega y tenga que volver, al alejarse en tren o en coche de los paisajes gallegos y el ver cómo las rías y los montes escapardos se desvanecen dando paso a la meseta española... Vamos, la 'saudade' de toda la vida. ¿Es el Puente de Rande el Golden Gate del noroeste? Este puente 'atirantado' une Redondela con Moaña y su aspecto entre la 'brétema' (la niebla marina), puede ser algo así como una estampa sanfranciscana del Golden Gate. ¿Espejismo o realidad? Galifornia. 


FENÓMENO INSTAGRAM 


Que Galicia es Galifonia y California tiene algo de Galicia, no solo lo decimos nosotros: lo grita Instagram. Levantarse un día en la capital pisando cemento y ver estas fotografías de ese mal llamado noroeste lluvioso nuestro, es un zas-en-toda-la-boca. El mismo Zas! Que ha motivado el artículo. Échenle un ojo y pongan rumbo a Galifornia (con suerte, hará buen tiempo).

Fuente: Traveler

miércoles, 25 de junio de 2014

Las 20 playas de España favoritas de los internautas

Las vacaciones están aquí. Y los usuarios de un buscador de vuelos han elegido sus playas favoritas sin salir de España


1. De Galicia a Menorca (1 a 5) 



Llega el momento cumbre de las playas. La semana que viene empieza el primer turno de vacaciones para muchos españoles. Y una parte importante elegirá nuestras costas, llenas de arenales excelentes. El buscador de viajes Skyscanner ha preguntado a sus usuarios por sus playas favoritas. Este es el resultado, con una aclaración de los autores de la recopilación: a estas 20 habría que añadir la de las Catedrales, en Ribadeo, y la de Bolonia, en Cádiz, incluidas en otra selección.

1. Playa de Rodas, Islas Cíes, Galicia 



Una lista como esta elaborada en 2007 por el diario The Guardian encumbró en el mercado anglosajón a la playa de Rodas, considerada entonces la mejor del mundo. «Los vecinos la llaman 'la playa caribeña'», decían. 

Si quieres conocer otras playas en las Rías Baixas, he aquí nuestra selección.

2. Playa de Cofete, Fuerteventura 



Es la playa virgen más famosa de las Canarias. Tiene más de 12 kilómetros de longitud, y además del arenas podemos disfrutar del Macizo Montañoso de Jandía, que protege toda la playa por el este, del Islote, una isla unida a la playa, del Roque del Moro, una gigantesca roca en el mar colocada en vertical, de la enigmática Casa de los Winter, o del pequeño poblado de Cofete, con su restaurante de pescado y su mirador. 

Si quieres conocer nuestra selección de las mejores playas de Fuerteventura, aquí la tienes. 

3. Playas de Begur, Gerona 



Begur cuenta con ocho playas: Racó, una playa semiurbana de arena dorada; Illa Roja, cala aislada donde puede practicarse el nudismo y a la que se accede desde la playa vecina del Racó; Sa Riera, una de las mayores de Begur y la más cercana al pueblo; Aiguafreda, una cala de 30 metros de longitud por 5 de ancho; Sa Tuna, algo más grande, de 80 metros y 15 metros de ancho, una de las más bonitas de la Costa Brava; Platja Fonda, de complicado acceso; Fornells, donde nació la denominación Costa Brava; y Aiguabrava, con sus aguas cristalinas. 

Más: Las mejores playas de la Costa Brava. 

4. Torimbia, cerca de Llanes, Asturias 



Playa natural situada en un entorno paisajístico agreste, espectacular. Es popular desde los años 60 por la práctica del nudismo. Se puede acceder con coche desde el núcleo de Niembro, por un camino asfaltado hasta una collada que termina en el cabo Prieto, zona utilizada para el aparcamiento. 

Más: las mejores playas de Asturias. 

5. Cala Pregonda, Menorca 



Una de las calas más recomendadas de Menorca, sobre todo porque es muy diferente a las más conocidas del sur. En este caso, la arena es rojiza y el panorama que la rodea nos recuerda a la superficie de Marte. Ojo a este dato: la zona de aparcamiento queda a 30 minutos andando. 

2. De Alicante a Tenerife (6 a 10) 



6. Cala Ámbolo, Jávea, Alicante 


Cala Ambolo es una playa nudista y poco frecienta, situada cerca del Cabo de la Nao, frente a la Isla del Descubridor. Se llega por una rústica escalinata excavada en la roca, que da acceso a una playa donde domina la grava y los grandes bloques de caliza. Lo mejor: hay muchos días del año donde encontrarás a muy poca gente o incluso a nadie. Un baño en soledad en el Mediterráneo puede ser un lujo. Se practica el nudismo. 

7. La Concha, San Sebastián 



Es una de las playas urbanas más famosas de España, el corazón de la ciudad. En pleno verano quizá prefieras otros arenales menos concurridos, pero aunque solo sea para hacerse una foto o tomar unos pinchos en los alrededores, la visita siempre compensa.
Más: playas de Guipúzcoa. 

8. Playa de Valdevaqueros, Cádiz 



Está dentro del entorno de Tarifa. Es una playa grande, rústica, de unos cuatro kilómetros de largo y 120 metros de ancho, con aguas azules y donde sopla un viento excelente para la práctica del windsurf. 

Más: Playas de la Costa de la Luz
 

9. Playa de Taganana, Tenerife 



Taganana es un caserío situado en el Parque Rural de Anaga, dentro del término municipal de Santa Cruz de Tenerife. Se accede por la carretera que sube a El Bailadero desde San Andrés, una pequeña localidad pesquera situada a siete kilómetros del centro de la capital tinerfeña. El caserío tiene su interés, sobre todo el templo de Nuestra Señora de las Nieves. 

En el entorno hay playas prácticamente vírgenes y roques espectaculares. Por la carretera y pasado Taganana, se accede en primer lugar a la playa del Roque de las Bodegas. Benijo está algo más lejos. 

Más: Las mejores playas de Tenerife. 

10. Cala Macarella y Macarelleta, Menorca 



Cala Macarella es otra de las calas imprescindibles de Menorca, parecida en cierto moda a Cala Turqueta, con un azul luminoso en el agua. Cerca, a unos diez minutos a pie, está Macarelleta, una cala más pequeña donde se practica el nudismo. 

3. De Formentera a Mallorca (11 a 15) 



11. Ses Illetes, Formentera 


No podía faltar en esta lista. Es la postal más conocida de Formentera, una mezcla perfecta de azules y verdes turquesa con aguas de una nitidez casi perfecta. Es, por ello, una de las playas más concurridas de la isla, con mucha presencia de italianos. Los precios en los chiringuitos no son baratos. Se cobra el acceso en vehículo (coche, cuatro euros; moto, dos; o quads, ocho). 

Más: Las mejores playas de Formentera. 

12. Mónsul, Almería 



La playa más famosa del Parque Natural de Cabo de Gata, junto a la de Genoveses. Si buceas en la memoria, recordarás que era una de las localizaciones de «Indiana Jones y La última Cruzada». Son inconfundibles las formaciones de lava erosionada que la rodean, más allá de su arena fina y el agua cristalina. Se llega por una pista forestal de 4 kilómetros desde San José, en coche o transporte público. 

13. Son Bou, Menorca 



En Menorca hay muchas calas, como queda claro, pero también alguna playa de las grandes. Entre ellas Son Bou, la señalada en este caso (unos dos kilómetros de longitud), y también Cala Galdana. Está a unos 20 kilómetros de Mahón. 

14. Tossa de Mar, Cataluña 



La bahía de Tossa posee un recinto amurallado medieval, la Vila Vella, que se encuentra en plena playa. En cuanto al pueblo, es una fotogénica población de playa situada en plena Costa Brava, compuesta en esencia por dos calles principales tomadas por los turistas. Alrededor de Tossa hay además infinidad de calas para elegir, o variar cada día de vacaciones. 

15. Caló des Moro, Mallorca 



La Cala del Moro está a algo más de 50 kilómetros del centro de Palma de Mallorca. Es quizá la más espectacular de la isla: un rectángulo casi perfecto, como un campo de fútbol, de aguas transparentes y tentadoras. Muy cerca, casi pegadas, está Cala S'Almunia.

4. De Tarifa al País Vasco (16 a 20) 



16. Playa de Punta Paloma, Cádiz 


Punta Paloma se encuentra a continuación de Valdevaqueros, al fina de la zona de playa de Tarifa (a unos 10 kilómetros del pueblo). Curiosidad: Hay un punto donde la gente coge barro, al parecer bueno para la salud. No te extrañes sin ves a la gente llena de barro andando por esta playa. 

17. Playa Mayor de Noalla, Sangenjo 




La Playa Mayor es de arena blanca y fina, y presenta a su vez una amplia zona de dunas. Ojo: justo al lado está la más conocida Playa de la Lanzada, la más grande de Galicia. 

18. Playas de la Isla de Ons, Pontevedra 



Hay al menos media doce de playas de interés (Pereiro, Canexol, Área dos Cans, Melide...). La isla, a la entrada de la Ría de Pontevedra, tiene una longitud de 5 Km, y es de verdad un lugar paradisíaco para pasear y disfrutar de playas tranquilas. Si hubiera que elegir, quizá podríamos quedarnos en Melide, o cambiar cada día. 

19. Corralejo, Fuerteventura, 



En el parque natural de las Dunas de Corralejo están algunas de las mejores playas de la isla, de arena muy fina y blanca. Es una zona protegida de 9 kilómetros de costa, donde encontramos desde calas hasta las grandes playas del norte. A pesar de su fama, no es una zona masificada. 

20. Playa de Laga. Ibarrangelu, Vizcaya 



La playa de Laga se halla en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, en Ibarrangelu. Es seguramente uno de los arenales más bonitos de la costa vizcaína, y además un núcleo de los fans del surf. 

Fente: ABC

lunes, 5 de mayo de 2014

8 razones para visitar Sanxenxo 'la Marbella gallega'

Galicia es rica en parajes costeros e interiores. Sanxenxo (San Ginés) o la Marbella gallega es uno de los más conocidos. ¿Qué tiene Sanxenxo para ser una de las mecas turísticas gallegas por excelencia? Pensad en esos largos inviernos, días cortos con poca luz, lluviosos y fríos, acurrucados en el sofá frente a la chimenea, sin ganas ni siquiera de salir de casa muchas veces. Durante meses uno se hace a la idea de que la nueva estación llegará, la primavera, y con ella las flores, los pájaros, las barbacoas y hasta el amor... de ahí el dicho la primavera la sangre altera. Sin embargo, para la mayoría de los habitantes de Sanxenxo y para aquellos que lo visitan, además de la Semana Santa, el verano es sin duda la estación reina, donde Sanxenxo sufre una gran metamorfosis en paralelo al buen tiempo. 

Siendo de Dorrón, parroquia de Sanxenxo, y fuera de cuestiones políticas, estas son algunas de las razones por las que es recommendable visitar o veranear en Sanxenxo: 

1. En la variedad está el gusto. Sanxenxo pertenece a la provincia de Pontevedra y está muy bien comunicada. Se enmarca en la Comarca de O Salnés y en las Rías Baixas gallegas. Los primeros indicios de vida en Sanxenxo datan de hace 6.000 años. El municipio de Sanxenxo está formado por siete parroquias: Adina, Bordóns, Dorrón, Nantes, Noalla, Padriñán y Vilalonga. En cada una de ellas uno puede encontrar un lugar para pasar unas buenas vacaciones. Hay los que prefieren el bullicio del céntrico arenal de Silgar y otros que quieren estar más tranquilos y disfrutar del descanso. Como en el arco iris, siete parroquias, siete lugares donde elegir. 

2. Un clima agradable. Tiene un clima suave y templado con una temperatura media annual de 16,5ºC. Su clima suele ser ideal en la temporada alta de Semana Santa y verano. El calor sanxenxino es agradable para tomar el sol, sentarse en una terraza y disfrutar una cañita bien fresca o de un buen helado, para darse un buen paseo disfrutando de la brisa marina, etc. En definitiva, su clima es un lujo con la excepción de algo de mal tiempo de vez en cuando, y de ahí que muchos paguen un dineral por estar en primera línea. 

3. Playas de lujo. Sanxenxo dispone de 36 Km de costa con playas para todos los gustos y con gran variedad de servivios de calidad. Sanxenxo es el municipio con más banderas azules de España que reconocen anualmente la calidad y servicios de las playas sanxensinas, tales como: Silgar, Baltar, Caneliñas, Canelas, Bascuas (nudista), Areas, Area de Agra, Montalvo, Major y por supuesto la increíble Lanzada. En ellas además de tomar el sol y darse un buen baño uno puede practicar un gran número de deportes acuáticos: surf, submarinismo, esquí-aquático, kayak, etc. 

4. Capacidad hotelera, alquiler, etc. Según datos de 2013, Sanxenxo tiene una población de 17.604 habitantes dispersados por sus 45,1 kilómetros cuadrados. Muchos quizás piensen ¿qué poquita gente, no? Lo curioso es que la población se multiplica varias veces y suele superar los 100.000 habitantes en la temporada alta de verano, es decir, julio y agosto. 

Muchos turistas amantes de Sanxenxo disponen normalmente de una segunda vivienda en dicho Ayuntamiento, sea céntrico o en alguna parroquia cercana. Los que no, alquilan pisos o se alojan en la gran multitud de hoteles, hostales, campings/bungalows o casas rurales de los que dispone Sanxenxo. Esto permite satisfacer la demanda de todos los turistas y de todos los bolsillos. Ahora sí, en temporada alta suele ser siempre bastante más caro que cualquier otra época del año. 

5. Gastronomía y buen vino. Aquí podríamos escribir un libro. Sanxenxo es parte de Galicia, y como bien sabemos la gastronomía gallega es apreciada en todo el mundo. En Sanxenxo se puede satisfacer cualquier paladar. Desde el pulpo a feira, empanada gallega, lacón con grelos, una mariscada, un buen arroz con bogavante, almejas a la marinera, un variado de ibéricos, raya en caldeirada, rodaballo a la plancha, un buen chuletón y cientos de platos más.

Se me hace la boca agua solo de pensarlo. Hay mil y una maneras de preparación para todos los productos gallegos de la más alta calidad y una gran variedad de restaurantes para disfrutarlos. Sanxenxo pertenece a las Rías Baixas, y cómo no, un buen vino albariño acompañado de una tapita siempre se tercia. Y no nos olvidemos de su variedad de orujos (licor café, crema de orujo, etc), postres deliciosos, etc. Llevarse algún kilito de más no es de estrañar si pisas tierras sanxenxinas. 

6. Puerto Deportivo y Club Naútico. El Puerto Deportivo Juan Carlos I se inaguró el 4 de noviembre del 2005 por el rey Juan Carlos I. Su tamaño, número de amarres, y calidad de sus servicios hicieron que la regata Volvo Ocean Race se iniciase aquí en el 2005. Aquí tambien se disputa el desafío Audi. Es puerto de amarre de grandes yates de lujo y la vuelta ciclista a España suele pasar por Sanxenxo. Dispone de área comercial y varios locales lúdicos. Aquí se centra también la fiesta sanxenxina hasta las altas horas de la madrugada en diversidad de locales para todos los gustos y bolsillos. 

7. Turismo saludable. En Sanxenxo uno puede disfrutar de variedad de actividades relacionadas con la naturaleza y culturales: la ruta de la piedra y del agua, dormir en una casa rural, cenar en un antiguo molino, ir a un furancho, hacer la ruta del vino albariño, disfrutar del paisaje y respirar aire puro haciendo senderismo o bici de montaña, montar a caballo, subir la adrenalina en un karting, surfear en La Lanzada, navedar en un velero o catamarán, ir de pesca, comprar pescado y marisco fresco en un mercado, asistir a una subasta en la Lonja, visitar el Parque Nacional de las Islas Atlánticas asi como otros lugares de interés cercanos, etc. En definitiva, hay un poco de todo para el disfrute de niños, jóvenes y mayores. 

8. Ocio y ¡mucha fiesta!. La gente joven asocia el nombre de Sanxenxo y su vecino Portonovo a lugares de fiesta asegurados. Durante los 90s y hasta hace pocos años, Sanxenxo y Portonovo competían por la vida nocturna hasta altas horas de la madrugada. En los últimos años y sobre todo a raíz de la apertura del Puerto Deportivo de Sanxenxo, la mayoría del ocio nocturno de ese que dura hasta la mañana del día siguiente, se concentra en dicho puerto. 

Portonovo está volviendo a sus orígenes, el tapeo. Portonovo es un lugar también para salir de fiesta pero además es un típico pueblo pescador ideal para ir de tapas o cenar y tomar esas primeras copas de la noche. Todo lo mencionado hasta ahora se adorna con las diversas fiestas patronales, gastronómicas, concentración mototurística, festivales,...que se celebran en todo el Ayuntamiento sea en verano y durante todo el año. 

Personalidades importantes como Mariano Rajoy, Amancio Ortega, Marta Sánchez, etc. usan Sanxenxo como uno de sus lugares de descanso preferidos. Sanxenxo es un sitio distinto y parte de una terra meiga como diría alguna canción. Mucha gente veranea aquí incluso por varias generaciones. Algo se le pega a uno de Sanxenxo, una esencia, sea marina, gastronómica, fiestera, o simplemente pasajera. En definitiva, Sanxenxo no suele defraudar y menos al compás de una muiñeira.

jueves, 10 de abril de 2014

Las islas Cíes se abren todo el año al turismo por primera vez

Nabia ya ha presentado a agencias de viajes de toda España su iniciativa, respaldada por el parque nacional, que permite acampadas nocturnas



La estacionalidad de las Cíes va a pasar a la historia. Por primera vez, las islas Cíes estarán abiertas durante todo el año, y no solo en las temporadas de verano y Semana Santa, a las visitas de los turistas. La empresa Nabia acaba de presentar en una convención nacional de agencias de viajes un proyecto que ha contado con el respaldo económico del Parque Nacional y que rompe con la tradicional oferta de las navieras. Garantizando un mínimo de diez personas, será posible disfrutar del archipiélago en cualquier época, siempre que el tiempo lo permita. Los paquetes incluyen, además del viaje de ida y vuelta en barco, todo tipo de actividades, desde senderismo hasta buceo y kayac. También recoge la posiblidad de comer en alguno de los restaurantes y de pernoctar una o dos noches en el cámping, ya que al acuerdo se han sumado los responsables de estas otras instalaciones. 

«Estamos preparados para dar este servicio», señalaba ayer María Jesús Acuña, propietaria de Nabia. Dispone de barcos cuya capacidad oscila entre las 18 y las 250 plazas. Aunque la oferta está pensada para grupos, con acciones especiales para hoteles y congresos, podrán sumarse personas a nivel individual si encuentran hueco. La naviera, además, cuenta con guías que se han formado en cursos propios del parque nacional. Ellos serán los encargados de ilustrar a los turistas sobre el patrimonio natural y la historia de las islas. 

Nabia extiende su oferta para viajar todo el año a la islas de Ons (con alojamiento incluido), Sálvora y Cortegada. 

Superar la imagen de turismo de sol y playa, centrada en el reclamo de la playa de Rodas, ha sido uno de los objetivos perseguidos por el director del Parque Nacional de las Islas Atlánticas a lo largo de los últimos años. José Antonio Fernández Bouzas no se ha cansado de repetir que el valor de Cíes y los demás archipiélagos aconseja su disfrute en cualquier época. De hecho, de esta forma no será contraproducente acumular turistas como ocurre en verano, cuando los guardas del parque tienen que estar vigilantes para que no se sobrepase el cupo diario de 2.200. 

miércoles, 2 de abril de 2014

Las Islas Cíes, camino de ser Patrimonio de la Humanidad

Es un enclave natural único en el mundo que en sus profundidas cobija grandes tesoros naturales y también un buen número de buques hundidos 



Las islas Cíes forman, junto con las Ons y Sálvora, el conocido como Parque Nacional de las Islas Atlánticas. Un enclave natural único en el mundo que en sus profundidas cobija grandes tesoros naturales y también un buen número de buques hundidos. De ahí que los amantes del buceo sientan predilección por sumergirse en estos fondos donde en su pedregosa parte submarina es fácil avistar nécoras, bogavantes o pulpos. Además, en las aguas que rodean a las Cíes hay ballenas, delfines y tortugas marinas. En la superficie, en la que no está permitido ni habitar ni moverse en coche, destaca la playa de Rodas, reconocido en 2007 como el mejor arenal del mundo. 


Con acantilados con más de cien metros de altura y numerosas cuevas formadas por la erosión del mar y el viento, las Cíes son un paraíso natural de aguas cristalinas y alto valor paisajístico. Enmarcadas en la provincia de Pontevedra, solo se puede acceder a ellas por barco a través de los puertos de Vigo, Cangas y Baiona. Para los interesados en dormir allí, el Camping Illas Cíes es el único alojamiento que existe. Tiene una capacidad máxima de 800 plazas y cada visitante puede disfrutar de sus instalaciones durante un máximo de 15 días. 

En la actualidad, esta joya medioambiental de la ría de Vigo ya ha iniciado los trámites para obtener el reconocimiento de Patrimonio de la Humanidad concedido por la Unesco. 

Fuente: ABC